Jueves 19/10/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Lágrimas en el adiós

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Aplausos y lágrimas en el primer día de reaparición pública del Papa tras el anuncio de su renuncia.

La primera aparición de Benedicto XVI tras el anuncio de su renuncia ha sido un baño de multitudes. Largos aplausos durante toda la catequesis de este miércoles, especialmente después de que el Papa hablara de su decisión. Ha dicho que ha sido un acto de plena libertad, por el bien de la Iglesia y sobre todo, tras haber rezado mucho. "Gracias -ha seguido diciendo el Papa-. He sentido casi físicamente en estos días para mí nada fáciles la fuerza de la oración, que el amor de la Iglesia, vuestra oración, me trae. Continuad rezando por mí, por la Iglesia y por el futuro Papa. El Señor lo guiará".

Un gran aplauso ha seguido a estas palabras, con las que Benedicto XVI ha dado 'explicaciones' de su renuncia. Durante la audiencia general tenía un aspecto visiblemente más descansado y hasta casi sonriente.

Pero el plato fuerte del día ha llegado por la tarde. La ceremonia de imposición de las cenizas en la Basílica de San Pedro ha sido un momento especialmente conmovedor. Tanto es así que al cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, se le ha quebrado la voz en más de una ocasión cuando ha agradecido al Papa sus casi ocho años de pontificado. Lágrimas también las de su secretario personal, Georg Gäswein que quizás más que nadie sepa el profundo sufrimiento que esta renuncia supone para Benedicto XVI. Algunos empelados vaticanos también han tenido que sacar los pañuelos para secar sus lágrimas. Después de las palabras de Bertone ha estallado un fuerte aplauso que el Papa ha debido parar para continuar con la ceremonia.

Durante la homilía se ha centrado en el significado de la Cuaresma, pero también ha tenido unas palabras de agradecimiento para todos los que le han mostrado su apoyo. "Para mí -dijo el Papa- es una buena ocasión para agradeceros a todos, especialmente a los fieles de la diócesis de Roma, mientras me preparo para concluir el ministerio petrino y para pedir un particular recuerdo en vuestra oración".

Lágrimas de sus más cercanos, que ven cómo deja la Sede de Pedro tras tomar una de las decisiones más impactantes de la historia de la Iglesia. Lágrimas también como las que según los rumores, el Papa derramó al volver al apartamento papal tras haber anunciado la renuncia. Lágrimas porque al fin y al cabo, todos somos humanos.

@blancaruizanton

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