Miércoles 23/05/2018. Actualizado 01:20h

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Crónica de Roma

Polémicas actuales entorno al papel femenino

Dificultades y desafíos de las mujeres dentro de la Iglesia Católica

Autoridades vaticanas deciden no apoyar relevante evento de líderes mundiales católicas

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El rol de la mujer dentro de la Iglesia ha sido el foco de atención estos días en Roma tras la realización de diferentes iniciativas, eclesiales y laicas, de importancia internacional.

Un grupo de mujeres con el Papa. Un grupo de mujeres con el Papa. ReligionConfidencial

Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Esta semana, en la que se celebró el día internacional de la mujer, Roma hospedó diferentes iniciativas que han puesto en evidencia algunas de las cuestiones problemáticas de la mujer en la Iglesia.

En primer lugar, la Comisión Pontificia para América Latina (CAL) realizó su asamblea plenaria del 6 al 9 de marzo con el tema “la mujer como pilar de la Iglesia y constructora de la sociedad” en la que participaron 40 personas, 25 miembros y consejeros de la CAL -entre ellos obispos y cardenales- y 15 invitadas especiales.

Según explicó a Religión Confidencial, monseñor Humberto González Franco, uno de los organizadores del evento, la asamblea fue una reunión extraordinaria en la que los pastores y las mujeres presentes abordaron algunos de los obstáculos y de las pautas a realizar para un mayor apoyo a las mujeres.

Entre los temas tratados, el sacerdote colombiano explicó que se presentaron algunas figuras femeninas en la historia de la Iglesia local, el papel de María en la Evangelización, la mujer como pilar de la familia y cuidado de la vida, la mujer a la luz del misterio de la Trinidad, su papel como educadora y catequista y su rol en el trabajo, la política, la solidaridad con los pobres y el cuidado de la casa común, entre otros.

Además, monseñor Humberto evidenció que durante estos tres días se realizó un diálogo entre los participantes “en donde los obispos y los prelados han tenido que reconocer que falta mucho camino por recorrer” pero que continúan en este proceso.

Cena en el Vaticano por el día internacional de la mujer

En concreto, el jueves 8 de marzo en el marco de esta iniciativa se organizó un evento sin precedentes. Los participantes a la asamblea cenaron junto a 35 empleadas vaticanas que representaron a las más de 750 mujeres que trabajan en el Vaticano.

Entre las invitadas, se encontraron la directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, las dos nuevas subsecretarias del Dicasterio laicos, familia y vida, Linda Ghisoni y Gabriella Gambino, además de las españolas Marta Rodríguez, responsable de la sección mujer del mismo Dicasterio y Paloma García Ovejero, subdirectora de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Una cena que, según otras voces nos refirieron, se ha conseguido organizar este año, pero no ha constituido el inicio de la realización de eventos con ocasión del día internacional de la mujer, sino que esperan poder volver a realizar eventos similares en el futuro, ya que “en el Vaticano las cosas pueden cambiar”, expresaron.

Entre las asistentes a la cena, estuvieron también dirigentes de la Asociación Mujeres en Vaticano y de distintas realidades vaticanas, desde la Secretaría de Estado hasta la farmacia, la gobernación y Propaganda Fidae.

Romilda Ferrauto, co fundadora de la Asociación Mujeres en Vaticano, quien fue la primera jefe de una redacción lingüística de la comunicación vaticana, estuvo presente en la cena y relató a Religión Confidencial el clima del evento, el cual calificó como “signo de los tiempos” porque, en su opinión, “no fue algo poco importante” sino un gesto concreto de apertura.

Romilda evidenció que “es urgente que cambie la mentalidad y la visión de la mujer en la Iglesia”, pero señaló que el “tono general es bueno”, porque en estos años se han realizado “progresos grandes”. En concreto, confió una anécdota que vivió en los años 80 antes de dirigir la redacción francesa de Radio Vaticano por 25 años. Mientras realizaba su labor periodística un purpurado al verla expresó “ahora mandan también a las mujeres a entrevistar a cardenales”.

En este sentido, Ferrauto aseguró que la actuación de la mujer en la Iglesia ha evolucionado, por ejemplo, ella ha sido la portavoz de lengua francesa en los últimos cuatro Sínodos de los obispos.

Como desafío principal actual, Romilda subrayó que considera que es necesario “hacer que las mujeres se sientan escuchadas” ya que los puestos de toma de decisiones en la Iglesia suelen estar ocupados por hombres. Cuestión que genera frustración en numerosas mujeres porque “no siempre tienen la impresión de ser escuchadas”. Sin embargo, la periodista francófona destacó que en su personal experiencia ella si se ha sentido escuchada.

Por último, la cofundadora de la Asociación Mujeres en Vaticano indicó que esperan cosas concretas, como por ejemplo, el resultado del trabajo de la comisión que estudia el diaconado femenino.

Por otra parte, tuvo lugar el mismo 8 de marzo la iniciativa “Voces de fe” (voicesoffaith.org) que en años anteriores se había realizado dentro de los muros vaticanos, pero que en esta ocasión no fue posible, y fue realizada a pocos pasos de la plaza de San Pedro, en la sede de la Curia general de la Compañía de Jesús.

Algunos calificaron este hecho como “censura”, pero otros analistas consideraron que los organizadores simplemente no recibieron permiso para realizar el evento dentro del Vaticano a diferencia de los años anteriores.

La mujer en la Iglesia

Entre las intervenciones de las líderes católicas en este foro, destacó la de la ex presidente de Irlanda, Mary McAleese -disponible en este enlace- quien recibió muchos aplausos tras su discurso de apertura al denunciar que “las mujeres son invisibles y que no tienen voz en los asuntos doctrinales y legales de la Iglesia”.

“Si bien después del Concilio Vaticano II la Iglesia se abrió a la participación de los laicos, incluidas algunas mujeres, los puestos que ocupan no se encuentran en la toma de decisiones -aseveró-. La visibilidad y la voz no son la misma cosa”.

Además, la política irlandesa hizo un llamado al Papa jesuita a actuar en contra de la “dominación masculina” y lo instó a desarrollar “una estrategia creíble de inclusión de las mujeres como pares, colocándolas en puestos de tomas de decisión”.

Por otro lado, explicó la paradoja de que la Iglesia educa y empodera a las mujeres para que salgan de la pobreza y tengan voz, pero al mismo tiempo, algunos líderes eclesiales, no consiguen dialogar con ellas.

Utilizando palabras fuertes y asegurando que hablaba a nombre personal pero también en forma colectiva solicitó a la Iglesia “combatir el virus de la misoginia” que podría encontrar la cura con la igualdad, ya que -insistió- en que la lucha en contra de la discriminación de las mujeres “no es un acto de benevolencia”, la igualdad es un derecho de las mujeres.

Sin duda, es significativo que en el mismo día se llevaran a cabo en Roma ambas iniciativas.

Monseñor Humberto a través de Religión Confidencial envió una “bendición para todas las mujeres, perdón por los atropellos que a ellas se cometen, gracias por el don y por el genio femenino que las caracteriza, bondad por el trabajo silencioso que ellas realizan” y explicó que el mayor desafío actual es “continuar a abrir espacios de comunión y comunicación, confianza y solidaridad, respeto y buen trato digno y respetuoso que las mujeres merecen”.

En el último día de la asamblea, el Papa recibió en audiencia a los miembros de la CAL, pero el contenido de esta reunión todavía no ha sido publicado porque Francisco mantuvo una conversación espontánea con los asistentes.

Recientemente, el Pontífice escribió en el prólogo de “Diez Cosas que el Papa Francisco propone a las mujeresde la española María Teresa Compte que le “preocupa que siga persistiendo cierta mentalidad machista, incluso en las sociedades más avanzadas, en las que se consuman actos de violencia contra la mujer, convirtiéndola en objeto de maltrato, de trata y lucro, así como de explotación en la publicidad y en la industria del consumo y de la diversión” y añadió “me preocupa igualmente que en la propia Iglesia, el papel de servicio al que todo cristiano está llamado se deslice, en el caso de la mujer, algunas veces, hacia papeles más bien de servidumbre que de verdadero servicio”. Cuestión abordada también recientemente en el suplemento sobre la mujer de L’Osservatore Romano que no pasó inadvertida.

Twitter: @mercedesdelat


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