Lunes 11/12/2017. Actualizado 01:00h

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Conferencia Episcopal

Uno de los asuntos debatidos en la última Plenaria

El proyecto de reformar la Conferencia Episcopal avanza muy despacio

Solo un tercio de los obispos respondieron al cuestionario recibido sobre los organismos de la CEE y el nivel de satisfacción de su trabajo

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Dentro de la pasada Asamblea Plenaria de los obispos se debatieron una serie de temas que no han tenido repercusión en la agenda pública. Uno de ellos es el de la reforma de la Conferencia Episcopal, un proyecto que avanza muy despacio.

Reunión de obispos de la Comisión Permanente. Reunión de obispos de la Comisión Permanente.

Existe una comisión encargada, formada por el arzobispo de Zaragoza, Vicente Jiménez Zamora; el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella; el obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente; el de Guadix, Ginés García Beltrán; y el de Salamanca, Carlos López. Como coordinador del grupo está el secretario general José María Gil Tamayo.

Durante los últimos meses, el secretario de la Conferencia Episcopal, Gil Tamayo, envió un amplio cuestionario a los obispos, algo más de un centenar, en el que se les planteaba algunas preguntas sobre los organismos de la Conferencia y el nivel de satisfacción de los servicios.

Las respuestas recibidas fueron treinta y cinco, con lo que se demuestra el bajo interés en lo referido a una reforma de la Conferencia Episcopal.

Síntomas de parálisis

En el apresurado resumen que Gil Tamayo hizo en la Asamblea, de las respuestas recibidas, se percibía el contraste entre lo que pide el Papa Francisco a un órgano que lleva a la práctica el ejercicio de la colegialidad, y la actual parálisis y anquilosamiento de los trabajos en la Conferencia Episcopal.

Al final de las sesiones de la Asamblea, han sido varios los obispos que han confesado el desaliento por la forma de trabajar en las últimas Asambleas Plenarias, por cómo se presentan los temas y se orientan los debates, por el desconcierto que se produce entre los asistentes a la hora de gestionar la toma de decisiones.

Muestra de ello ha sido la negativa a una toma de posición más rotunda después del debate sobre la ideología de género. Por ejemplo a través de un documento y no de una simple declaración pública del portavoz, tal y como solicitaban reiteradamente algunos obispos.



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