Jueves 23/11/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Católicos

En todas las misas y cuantos más idiomas mejor

Una directriz del Camino de Santiago insta a todos los párrocos a rezar por las víctimas del atentado de Barcelona

El arzobispado compostelano ha enviado un comunicado a parroquias y seminarios para pedir por las familias y también, por los terroristas

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Una redactora de Religión Confidencial que está realizando el Camino de Santiago informa que el arzobispado de Santiago de Compostela ha emitido una directriz para los párrocos del camino: pedir por las víctimas de Barcelona y sus familias, en todas las misas y cuántos más idiomas mejor. Y también, rezar por los autores del atentado.

Un sacerdote con un grupo de peregrinos en el Camino de Santiago. Un sacerdote con un grupo de peregrinos en el Camino de Santiago.

Al igual que en toda España, en las distintas rutas del camino se observa consternación y tristeza por los atentados de Barcelona del pasado jueves. Sin embargo, los sacerdotes que están haciendo esta peregrinación contribuirán con su misión a aliviar esta sinrazón: rezarán por las víctimas y sus familias.

Motivos religiosos 

Este año, se multiplican las imágenes de sacerdotes vestidos de clériman en las distintas rutas jacobeas, según ha comprobado una redactora de Religión Confidencial que se ha trasladado a Galicia y ha recabado el testimonio de varios protagonistas del camino jacobeo.

Entre las distintas rutas del Camino de Santiago, este año abundan los peregrinos que deciden visitar la tumba del apóstol por motivos puramente religiosos. Los albergues católicos han doblado el número de camas ocupadas en los meses de junio, julio y agosto respecto al año pasado.

El camino francés empieza a llenarse desde Sarria (Lugo), donde el día comienza muy pronto: hacia las cinco de la mañana salen los primeros grupos de peregrinos, aprovechando las horas del día sin sol. Los últimos caminantes empiezan a andar, como tarde, a las 8.00h de la mañana.

El francés es camino más transitado desde que el Camino de Santiago empezó a ser la nueva niña de los ojos del turismo gallego, en la década de los 90. El inglés, cuyas rutas son en su mayoría costeras, es cada vez más transitado por los peregrinos desde hace al menos diez años.

Aunque no son pocos los peregrinos que caminan los 100 kilómetros reglamentarios hasta la tumba del apóstol Santiago por motivos completamente ajenos a la religión, según varios empresarios hosteleros gallegos consultados por RC, se está registrando un cambio de tendencia en el sentido de los viajes a Compostela en los últimos años.

El antes y el después: el peregrino Benedicto

En concreto, este cambio, que han observado desde sus particulares estudios de mercado, comienza en un momento clave, la visita del Papa Benedicto XVI a Santiago en 2010, el último Año Santo compostelano celebrado.

Desde entonces, según estas fuentes, se ha experimentado un crecimiento de la demanda de “servicios religiosos” por parte de grupos de peregrinos: salas donde puedan tener ratos de oración en común, imágenes de Cristo o de santos en las habitaciones, menús sin carne en el tiempo de Cuaresma…

Este renacimiento de la tendencia religiosa en el Camino de Santiago parece haber llegado para quedarse: este verano, en los meses de junio, julio y lo que llevamos de agosto, los albergues católicos en todas las rutas jacobeas han doblado el número de camas ocupadas con respecto al año pasado.

A Santiago en clériman

Entre las imágenes que más se repiten en los senderos jacobeos, sin duda la más característica es la del sacerdote católico que, mochila a la espalda, acompaña a los grupos de peregrinos como uno más. Esta imagen siempre ha sido habitual, pero en los casos que se relatan aquí, existe una diferencia: estos clérigos son perfectamente reconocibles gracias al alzacuellos que llevan puesto.

Carlos, por ejemplo, guía espiritualmente, como sacerdote, a un grupo de peregrinos madrileños. “Yo soy uno más”, asegura. Camina como el resto y bajo las mismas condiciones físicas. O casi, porque Carlos va ataviado con el clériman, el traje del clero que sustituye a la sotana: negro, con alzacuellos blanco y pantalón largo.

Los sacerdotes así vestidos consultados por RC, cinco de ellos extranjeros (dos polacos, un escocés, un francés y un italiano), afirman que se les han acercado varias personas ajenas a su grupo para preguntarle por qué iban así vestidos.

Uno de ellos, William, asegura que en al menos dos ocasiones las personas que se le han acercado con curiosidad, también peregrinas, pero alejadas de la fe católica, han terminado preguntándole por cuestiones religiosas e incluso han terminado el Camino con inquietudes acerca de la Iglesia y Jesucristo.

Carlos ha confesado a “decenas de desconocidos” que, al reconocerle “vestido de cura”, le han abordado para obtener el sacramento de la penitencia. Este sacerdote tiene su propio “kit del perdón”: una estola, un crucifijo y estampas de santos y otras devociones en el bolsillo para imponer la penitencia a los peregrinos.

Camareros que aprenden chino

Otras novedades de este año: los negocios que atienden a los peregrinos a Santiago de Compostela. En tres bares y en todos los albergues visitados por esta redactora, los empleados estudian inglés, francés e incluso chino para comunicarse con los clientes.

“Queremos acoger a los peregrinos de la mejor manera posible y hay algunos que se lanzan a venir a España sin saber castellano”, explica Manuel, dueño de un albergue en Castañeda.

De hecho, el número de peregrinos chinos y coreanos ha aumentado exponencialmente en los dos últimos años: “Hemos pasado de no tener ninguno a atender grupos de hasta diez personas de estos países”, afirma Manuel.

El próximo proyecto es cambiar la cartelería de sus negocios para que los menús, tarifas y demás datos puedan ser leídos en más idiomas. “El italiano o el portugués, por ejemplo, no son problemáticos, porque son muy parecidos”, explica Manuel. “En cambio, nos hemos aplicado más con el inglés o el chino y hemos comprado diccionarios para poder solucionar cuestiones imprevisibles del día a día”, explica.

El padre Carlos, junto a un grupo de peregrinos realizando una de las rutas jacobeas. El padre Carlos, junto a un grupo de peregrinos realizando una de las rutas jacobeas.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·