Martes 12/12/2017. Actualizado 01:00h

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Católicos

Un grupo de mujeres que se declaran "Católicas por el Derecho a Decidir" se opone a la reforma que plantea Gallardón

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En su comunicado, arrancan cada párrafo aludiendo a su condición de "católicas" y aseguran que defienden la vida aunque acto seguido se niegan a que "autoridad humana alguna -ni el Estado ni la jerarquía eclesial- obligue a una mujer a ser madre". Alegan que la modificación que ha propuesto el ministro de Justicia atenta "contra la dignidad, la salud y la vida de las mujeres embarazadas y, más allá, de todas las mujeres".

En el texto en el que hacen público su desacuerdo con las declaraciones del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, en las que aludía a una reforma de la ley del aborto que evitará los de carácter eugenésico -abortos decididos por la madre en función de posibles malformaciones o discapacidades del niño- utilizan tres ideas para defender su tesis, sin embargo, en todo momento olvidan la vida del feto.

En primer lugar, se refieren a la dignidad de las personas, pero no incluyen la dignidad del niño que va a nacer, sólo se refieren a la de la "mujer-ciudadana" y cifran su dignidad en que no sea obligada "a traer al mundo a una criatura cuya maternidad no se siente capaz de asumir". En ese sentido, abogan por que las autoridades públicas garanticen el "acceso a la salud, a la educación, a la vivienda, para poder optar libremente y con alegría por la maternidad".

En segundo lugar, aseguran defender la "salud de las personas", pero no incluyen la salud de los no nacidos, sino que se centran en cómo "obligar a una mujer a ser madre afecta su salud mental, afecta su salud física y afecta su salud social". Piden "acceso a todos los métodos anticonceptivos".

Para terminar, se refieren al derecho a la vida, pero lo centran en el derecho de las madres "a no tener que poner su vida en riesgo por un aborto inseguro realizado en la clandestinidad porque unas leyes injustas la quieren forzar a ser madre en contra de su voluntad". Reconocen que "en nuestra tradición religiosa lo que entendemos por vida va mucho más allá de la mera existencia biológica, empieza con esta pero la trasciende incluyendo todo aquello que le permite a una persona humanizarse plenamente". Pero en el resto del párrafo no se vuelven a referir a la vida que empieza con la "existencia biológica", es decir, a la del no nacido.

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