Miércoles 20/06/2018. Actualizado 01:38h

·Publicidad·

Católicos

Se titula “El amado escondido”

Un libro analiza la obra de San Juan de la Cruz para que lo entienda el mundo moderno

El filósofo Carlos Dorvier afirma que el poeta místico es uno de los autores menos leídos por el gran público

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El libro “El amado escondido”, (Cuadernos del Laberinto) del filósofo Carlos Dorvier, hace una actualización meditada de la obra de San Juan de la Cruz, el poeta místico más estudiado por los especialistas, pero menos leído por el gran público.

El amado escondido. El amado escondido. RC

“El ser humano es como un dios condenado a muerte. Mientras le llega ese final, es capaz de hacer el bien o el mal; quiere ser amado, pero es egoísta; busca la felicidad y nada le satisface. Si sus deseos se llegaran a cumplir, su existencia carecería de sentido y caería en la locura”, explica la introducción del libro.

Carlos Dorvier subraya que san Juan de la Cruz, plenamente consciente de esta tremenda realidad humana, “se enfrenta a ella e, iluminado por la gracia, recorre el camino hacia la verdad y la vida más allá de la muerte. Su secreto es haber descubierto que no estamos solos, que nuestra salvación está en el Amado escondido, y que, para encontrarle, tenemos que hacer el esfuerzo de escondernos con él”.

Este libro hace una actualización meditada de la obra de San Juan, cuya doctrina es el eco del lamento de San Agustín que, once siglos antes, había exclamado: “Me diste a gustar tu dulzura, y tengo en mi alma un hambre y sed muy viva; me tocaste, y deseé con ansias la paz que procede de ti”.

Freud y san Juan de la Cruz

Para el autor, la dificultad de san Juan de la Cruz no está en su lenguaje, pues, “a diferencia del de Santa Teresa, que es un lenguaje espontáneo y popular —lo que para nuestra época supone una dificultad—, el de San Juan es culto y cuidado, aunque no hermético y paradójico”. 

Dorvier hace una comparación de san Juan y Freud: “Lo que nos ofrece San Juan es el conocimiento de nuestra verdadera naturaleza. Freud también tuvo el mérito de hacerlo y, además, ante un vacío cargado de desesperanza. En su intento de ayudar a los demás sólo podía ofrecerles la búsqueda de sentido, una pasión propia de los intelectuales que, algunas veces, es una búsqueda que no llega a ninguna parte y que se satisface en sí misma”.

“En cambio, - continúa el autor- si San Juan se atreve a profundizar en los límites de la imperfección humana es porque sabe que, a pesar de todos sus defectos, el hombre tiene la singular capacidad de poder acoger la gracia de Dios hasta el punto de llevarle a ser partícipe de la divinidad. El conjunto de su obra podría definirse como un tratado de la imperfección humana y de la fuerza del amor para superarla y hacer de este “valle de lágrimas” una antesala del cielo.

El filósofo, estudioso de los valores de la espiritualidad cristiana y el pensamiento moderno, explica que “como San Juan escribe para los religiosos contemplativos, el presente libro pretende destacar aquello que, por esencial, resulte útil al mayor número de personas”.

¿Para qué sirve la vida?

“En principio, el intento parece difícil, dado el alto nivel de perfección al que aspira la obra de S.J. Sin embargo, si tuviéramos que encontrar alguna conexión existencial entre su doctrina y las inquietudes de cualquier ser humano, ésta sería la pregunta que a veces nos hacemos: ¿para qué sirve la vida? ¿qué podemos hacer en esta vida? La doctrina de San Juan de la Cruz llega hasta las últimas respuestas”, explica el autor.

Licenciado en Filosofía, Carlos Dorvier ha impartido cursos sobre el “Origen del pensamiento filosófico en relación al cristianismo»” Ha dado conferencias sobre la noche del alma; la felicidad en el pensamiento clásico; el amor. Especialista en San Juan de la Cruz. Está interesado en la visión cristiana del psicoanálisis, así como en las inquietudes de los pensadores contemporáneos que han conmocionado Occidente. 


·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·