Jueves 17/08/2017. Actualizado 01:00h

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El descanso dominical, Rouco, Benedicto y los nuevos tiempos

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Los comercios abrirán todos los días incluso los domingos y festivos. Este ha sido el anuncio del Gobierno que pretende que con esta liberización de horarios se favorezca el incremento del PIB nacional en 0,78%. Algunas Comunidades Autónomas, como Madrid, estrenaban esta semana la medida.

El problema radica en si es compatible la apertura de comercios con la santificación del domingo. El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela ya se ha pronunciado sobre este tema. Le preocupa, entre otras cosas, que las familias descansen cosa que se ve dificultada con libertad de horarios comerciales. "El ordenamiento jurídico también debe facilitar el descanso y la vida familiar", dijo a la salida de una ponencia en un curso de verano.

Por otra parte, Benedicto XVI también dio su opinión sobre esta cuestión. El Pontifice pidió que se respete el trabajo pero también, el descanso dominical: "Por desgracia en nuestra sociedad, el ritmo del consumo puede robarnos también el sentido de la fiesta y del domingo como día del Señor y de la comunidad".

Pero no todo son críticas a la liberalización de horarios, que permite a muchas personas ganarse su pan de una manera honrada. El Concilio Vaticano II ya supo entender en su momento que los nuevos tiempos no siempre permiten a los trabajadores liberar el domingo de sus obligaciones laborales. Por eso se tomaron medidas en este sentido como dar validez de dominical a la misa del sábado por la tarde.

El debate está servido. La estructura de muchos hogares se ha transformado radicalmente, sobre todo a partir de la incorporación de la mujer al mercado laboral. Ir a hacer la compra un domingo se ha convertido en una necesidad. Implica a muchas personas trabajar ese día. Pero no necesariamente la destrucción de todas las familias. Hoy, la compra, es una forma más de vida familiar. Después, puede haber un rato de ocio y reunión. Cabe una opción: si el trabajo complica ir a la Iglesia, se puede acercar la Iglesia al trabajo. ¿Qué pasaría si, cerca de un centro comercial, hubiera una Iglesia? Como muestra, un botón: la iglesia del Carmen, en Preciados, zona comercial de Madrid, siempre está llena. Y los domingos, allí, siempre abre todo.

Zenón de Elea

“Somos
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