Viernes 18/08/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Zoom

Alfonso Alonso y los gustos de los obispos

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Se avecina una primavera complicada porque, con varios meses de retraso, parece que está en puertas la futura Ley del Aborto, uno de los compromisos que más cacareó el Partido Popular durante la campaña electoral. Ahora cada día dan un titular para mantener tranquilos a unos y a otros sin contentar a nadie. Si hace dos días era Gallardón el que trataba de hacer hincapié en que la nueva norma evitará el 'coladero' del supuesto de la salud de la madre, ahora Alfonso Alonso echa la de cal y asegura que "será una reforma que quizá no guste mucho a los obispos, no lo sé, pero se aviene a la doctrina del Constitucional y a nuestros compromisos"

En lo que no ha caído el portavoz del Partido Popular en el Congreso es en que la trascendencia de esta norma tiene poco que ver con los gustos de la jerarquía de la Iglesia. No se trata de que se apruebe una legislación para que los obispos y cardenales estén contentos o para que el nuevo papa nos venga a ver. Es una legislación que tiene que garantizar el fundamental derecho a la vida desde el momento de la concepción. Los obispos, de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia, defienden el derecho a la vida de los no nacidos como valor en sí.

Lo mismo les ocurre a millones de personas que, sin ser creyentes, son contrarias a esta brutal y consolidada práctica porque viola los principios más elementales de la Ley Natural. No puede subsistir una especie que se destruye a sí misma y que acepta en su cultura una lacra de iniquidad como la del aborto. De modo que el señor Alonso no debería preocuparse ni por los gustos de los obispos ni por los de miles de personas de bien, sino por la defensa de esos derechos fundamentales que tienen que distinguir a la humanidad. Es por esos niños no nacidos por los que hay que buscar la mejor de las leyes, la que no permita la matanza consentida y silenciosa de inocentes.

Zenón de Elea

“Somos
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·