Miércoles 23/08/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

Clausuró el Congreso Internacional de la Fundación Ratzinger

Monseñor Ladaria: “Quien se acerca a Benedicto XVI descubre a una gran persona”

El Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe insiste en que le llamen “padre” y no “excelencia”

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Monseñor Ladaria, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, clausuró el V Congreso Internacional de la Fundación vaticana Joseph Ratzinger celebrado en Madrid. De Benedicto XVI dijo: “Quien se acerca a él, descubre una gran persona”.

Congreso Internacional Fundación Ratzinger. Congreso Internacional Fundación Ratzinger.

La Universidad Francisco de Vitoria ha sido la sede de este V Congreso titulado “la oración, fuerza que cambia el mundo”, organizado por la Fundación de la Santa Sede Joseph Ratzinger-Benedicto XVI, la UFV y la Fundación para el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús.

Religión Confidencial pudo hablar con Monseñor Luis Francisco Ladaria, jesuita español que vive desde hace tiempo en Roma y que es actual Secretario de la Congregación para la Doctrina de la fe. Su tono es cercano y amable. Como el de un padre, lejos de una supuesta imagen distante de un “príncipe de la Iglesia”. Según pudo saber este digital, insistía a los participantes en que le llamaran “padre; ni monseñor, ni excelencia”, pero la gente le llamó monseñor.

Este digital le preguntó sobre si la personalidad y la riqueza teológica de Benedicto XVI había calado lo suficiente en la sociedad actual: “No sé qué responder -señaló el padre Ladaria- su personalidad es reservada, pero todos los que se han acercado a él, han descubierto a una gran persona, les ha cautivado su encanto personal que transmite paz y bondad”.

Su discurso de clausura se centró en explicar la diferencia entre la oración cristiana y otras formas de oración. “La fascinación de algunas formas de meditación, no inspiradas en la fe cristiana, es lo que llevó a la Congregación de la Doctrina de la Fe a publicar en 1989 un documento titulado Orationis formas sobre algunos aspectos de la meditación cristiana. La fuerza de la oración cristiana radica en la relación de amistad entre Dios y el hombre, por medio de Jesucristo”, remarcó a Religión Confidencial.

Por lo tanto, la oración, para el arzobispo Ladaria, es una relación de “amistad”, de “hijos con el Padre”. No es un “monólogo, es un diálogo”.

Recordó también las palabras del cardenal Ratzinger sobre la meditación cristiana: “No es un sumergirse en una atmósfera impersonal de lo divino, en un abismo sin rostro y sin forma. Es por su naturaleza el encuentro de dos libertades: la libertad de Dios se encuentra con mi libertad, por él creada e interpelada. La estructura de la oración y de la fe cristiana es profundamente personalista: mi Yo se encuentra con el Yo de Dios”.

Explicó así la diferencia entre la oración cristiana y la oración de otras religiones, pero sin olvidar la enseñanza del concilio Vaticano II, en la declaración Nostra aetate: “La Iglesia católica nada rechaza de lo que en estas religiones hay de verdadero y santo”.

“Somos
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