Lunes 27/02/2017. Actualizado 01:30h

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Vaticano

Benedicto XVI expresa su preocupación por el descenso de bautizados y vocaciones al sacerdocio en Bélgica

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Ante los obispos del país, el Papa expresó su preocupación por las cifras de la Iglesia en Bélgica: la disminución del número de bautizados, el aumento de la de edad del clero, de los religiosos y religiosas, y de las escasas vocaciones sacerdotales. También subrayó que la formación cristiana, sobre todo de las jóvenes generaciones, sobre el respeto a la vida y a la institución del matrimonio y la familia constituyen puntos sensibles.

Benedicto XVI en su repaso de la situación de la iglesia belga , se refirió a la compleja situación creada por la crisis económica, la integración social de los inmigrantes y la coexistencia de las distintas comunidades lingüísticas y culturales de la nación.

Ante esta situación, el Papa alentó a los obispos a insistir en una formación religiosa más sólida y más profunda, especialmente, con iniciativas como la que han emprendido en la última carta pastoral donde alienta a los fieles a redescubrir la belleza de la fe cristiana.

El Santo Padre en su discurso a los obispos de Bélgica se refirió también a la necesidad de implementar una amplia y seria pastoral de vocaciones fundada en la ejemplaridad y la santidad de los presbíteros.

Por último, Benedicto XVI se refirió a la formación de los laicos pero en particular a su vocación de santidad. “Es oportuno- dijo el Pontífice- discernir todas las posibilidades que emanan de la vocación común de los laicos a la santidad y al compromiso apostólico, a través del respeto de la distinción esencial entre el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común de los fieles”.

"Todos los miembros de la comunidad católica, y más aún los fieles laicos, están llamados a testimoniar abiertamente su fe y a ser fermento de la sociedad, en el respeto de una sana laicidad de las instituciones públicas y de las otras confesiones religiosas. Tal testimonio no se puede limitar a un mero encuentro personal, sino asumir también las características de una proposición pública respetuosa pero legítima, de valores inspirados en el mensaje evangélico de Cristo".