Miércoles 18/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Los obispos y la política

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Un artículo de...

Jose Francisco Serrano
Jose Francisco Serrano

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España vive a caballo de la convulsión y de la pulsión política. En las primeras vísperas de las elecciones andaluzas se atisba un nuevo tiempo, acaso por aquello de que todo cambie para que nada cambie.

A estas horas, cercado el domingo electoral, hay quien aún espera un comunicado de los obispos del Sur de España previo al ejerció de las urnas, por eso de iluminar la conciencia de los fieles cuando ejerzan el voto. En otras ocasiones así se ha hecho. Esperamos a Godot o a san Benito. El pontificado del Papa Francisco dicen… Pero, ¿y los principios? ¿Y los problemas de los andaluces respecto a los derechos fundamentales y las libertades básicas como, por ejemplo, la vida o la educación? El silencio de los obispo, por ejemplo, ante el clima de corrupción, o ante el paro y la pobreza, no es precisamente el silencio de los corderos. ¿Y la Iglesia catedral de Córdoba?

Algo se está moviendo en el subsuelo social y político de España cuando la candidata a presidenta de la Comunidad de Madrid, por el Partido Popular, Cristina Cifuentes, se declara –o la declaran a los cuatro vientos- agnóstica, republicana y por abortista, mientras el candidato de Podemos, José Manuel López, se confiesa cristiano y lo muestra con sus años de trabajo como director de Programas y Proyectos de Cáritas, la larga mano de al caridad de la Iglesia en España. Patrono, entre otros cargos, de la Fundación encargada del Informe Foessa. Algo está cambiando.

Ortega y Gasset diría, en la rebelión de sus masas, que se han mudado las tornas. Quizá conviene que traigamos a escena aquellas palabras del Papa Francisco en el Discurso al Consejo de Europa, de 25 de noviembre de 2014, cuando, hablando de los desafíos de la pluralidad, hablaba de “el reto de la multipolaridad y de la transversalidad”.

Conceptos a los que añade el de “comunidad transversal” que significa un intercambio abierto, respetuoso y enriquecedor entre generaciones, personas de origen heterogéneo y de diferentes tradiciones. Conceptos densos para un tiempo en el que las ideologías no son unipolares y las experiencias vitales, menos. 

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