Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Un obispo español santo

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La fama de santidad de monseñor Francisco Pérez y Fernández Golfín (1931-2004), primer obispo de Getafe, se extiende por la Iglesia en Madrid y por la Iglesia en España. Han pasado ya los preceptivos cinco años de quien fuera el verdadero reformador la Iglesia en Madrid y del episcopado español a través de su grupo de discípulos hoy obispos, Javier Martínez, Braulio Rodríguez, César Franco, Rafael Zornoza; han pasado cinco años del fallecimiento del confidente del Nuncio monseñor Tagliaferri y del baluarte del cardenal Ángel Suquía. El obispo de Getafe, monseñor Joaquín María López de Andujar y Cánovas del Castillo, ha firmado el Decreto de inicio de la causa y ha nombrado un postulador y un vicepostulador en las personas de los sacerdotes Alberto Royo Mejía y Gabriel Díaz Azarol.

Será, si Dios lo quiere, el primer obispo contemporáneo de España que pueda llegar a los altares. El obispo de Getafe reconoce que “después de haber comprobado, a través del Delegado diocesano para las Causas de los Santos, el número y la solidez de dicho testimonios, el cual ha presentado el correspondiente informe”. Después de consultar al Consejo Presbiteral diocesano, que suele ser crítico con estas cuestiones –algo que no ocurrió en este caso- decretó que se comiencen “en la diócesis los pasos previos a un posible proceso de Canonización, para lo cual 1) recójanse todos los escritos de D. Francisco- los publicados y los no publicados- y sométanse al estudio de dos censores teólogos; 2) convóquese así mismo una Comisión Histórica que recoja todo el material existente acerca de nuestro primer Obispo y su fama de santidad; 3) por fin, elabórese una lista de testigos posibles que puedan aportar datos sobre D. Francisco en vista de un futuro proceso informativo”.

Se podría decir que el obispo que hizo la auténtica reforma del Concilio Vaticano II en España está camino de los altares.

José Francisco Serrano Oceja