Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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Tribunas

El milagro de Rimini

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Imagínese el lector que en la Feria de Madrid, IFEMA, en el conjunto de los pabellones centrales, en la sala más grande, en la que caben más de nueve mil personas, un sacerdote, español, por ejemplo, Julián Carrón, Presidente de Comunión y Liberación, hablara de san Pablo a las cinco de la tarde y dijera cosas tan interesantes como que si la razón es contrastar el pensamiento con la experiencia, san Pablo fue un razonador del cristianismo, e hizo al cristianismo razonable, al contrastar su experiencia del encuentro con Cristo con la vida ordinaria.

Imagínese el lector que en la primera fila hubiera tres ministros, de no digamos qué gobierno; y que sus jefes de gabinete se hubieran estado peleando para que tuvieran el sitio adecuado. Imagínese el lector que a esa conferencia asistían dos cardenales, una veintena de obispos, y cerca de diez mil personas más que escuchaban las palabras de este sacerdote por las pantallas desperdigadas en todo el recinto ferial.

Imagínese el lector que en ese encuentro, que pudiera tener como lema “El conocimiento es siempre un acontecimiento”, la media diaria de comidas que se servían es de cuarenta y cinco mil, y que con el sólo paseo por una de las salas se respira la catolicidad. Imagínese el lector que se oyen conversaciones como una en la que se decía que cierta persona, que ha entregado su vida a la Iglesia, nos hace experimentar que Cristo es para todos.

Imagínese el lector que más de cien grandes empresas multinacionales y nacionales colocan sus stands para ofrecer sus productos como servicio a la sociedad. Imagínese el lector que en siete exposiciones, bellamente trabajadas y preparadas, se explica la historia del cristianismo, desde san Agustín a María Zambrano, sí, María Zambrano.

Imagínese el lector que por esta sociedad cristiana pasan personalidades del mundo de la política, como Tony Blair, de la cultura, de la ciencia, como dos premios Nobeles, o de la Iglesia. Todo lo que el lector se puede imaginar está ocurriendo y es una novedad: el Meeting de Rimini, un milagro del carisma del movimiento Comunión y Liberación, que se está desarrollando estos días en la costera ciudad italiana. El lector no se tendrá que imaginar más, porque les contaré, en esta columna, lo que aquí, en Rimini, está pasando y estamos viviendo. No lo duden.

José Francisco Serrano Oceja