Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Lo que los jesuitas han abandonado

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En pleno fin de semana dedicado a España y a la fe católica, con la renovación de la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús y la toma de posesión del Primado, en la histórica catedral de Toledo, al fondo y en la forma habitual no fueron pocos los que se preguntaron si la Compañía de Jesús había abandonado lo que la hizo luz de las grandes empresas de la Iglesia en la historia.

Y lo primero que, por desgracia, parece haber abandonado- no hay más que mirar las páginas web oficiales de la Compañía en España-, es la devoción la Sagrado Corazón de Jesús; devoción que la ha caracterizado a lo largo de la historia. Porque el acto de Consagración, en este 90 aniversario, ha sido un éxito de los movimientos ligados a la gran familia de los Jóvenes por el Reino de Cristo (JRC, FRC), fenómeno eclesial en el que está implicado del obispo de Palencia, monseñor José Ignacio Munilla, y un grupo destacado y destacable de sacerdotes, entre los que se encuentra José María Alsina –muchos de la archidiócesis de Toledo-. También participan en estas iniciativas algunas Congregaciones Marianas que aún funcionan, como la que en Madrid tiene como responsable espiritual al sacerdote, director del Secretariado de Juventud de la Conferencia Episcopal, Javier Igea, encargado, en no poca medida, de la próxima Jornada mundial de la Juventud.

Este grupo ha recogido el testigo de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús que han abandonado los jesuitas para llevarla al protagonismo eclesial. Lo que ha ocurrido el pasado fin de semana en el Cerro de los Ángeles es la consagración de esta realidad en la primera plana de la vida. Si bien es cierto que, como se ha hecho público en el programa del multitudinario encuentro que van a tener los miembros de JRC en septiembre en Salamanca, van a participar los jesuitas P. Manuel Iglesias y P. Postigo, entre otros, un resto del Israel de la Compañía, no debemos olvidar que la humanidad de Cristo, y su corazón, no forman parte de las reliquias de la espiritualidad cristiana. Aunque algunos jesuitas lo crean.

José Francisco Serrano Oceja