Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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Tribunas

De hombres y dioses

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“Des hommes et des dieux”, la película de Xavier Beauvois sobre el asesinato de ocho monjes en Argelia, ha alcanzado ya en Francia 1,3 millones de espectadores en sólo 19 días, y representará al país en los Óscar.

Basada en el libro del padre Jean-Marie Lassausse “El jardinero de Tibéhirine”, cuenta la historia del monasterio del mismo nombre, en las montañas argelinas, donde siete religiosos franceses vivían en armonía con los musulmanes. La violencia y el terror se instalaron en la región, se vieron amenazados, pero decidieron quedarse. En 1996 fueron secuestrados y poco después asesinados.

El éxito del filme se ha convertido en toda una sorpresa en Francia, puesto que se trata de una película austera, sobre un asunto duro. Pero, sobre todo, porque se centra, no en la tragedia en sí, sino sobre la reflexión de los monjes que les llevó a quedarse en el monasterio.

La película se estrenó el 8 de septiembre, con sólo 252 copias, muy lejos de los grandes lanzamientos. Sin embargo, en la primera semana la vieron 468.000 espectadores y se colocó primera en ingresos. Ahora, las copias han pasado a 464, y los responsables calculan que llegarán como mínimo a 2,5 millones de espectadores. En Estados Unidos y Canadá ya se han interesado por ella.

“Des hommes et des dieux” fue presentada en Cannes, donde logró el Gran Premio, sólo detrás de la Palma de Oro, y su proyección fue acogida con una ovación final de un cuarto de hora.

Sin un gran lanzamiento, ha sido el boca a boca lo que ha provocado el éxito. Los dueños de salas dicen que la película atrae a un público católico que va poco al cine. La conferencia episcopal francesa lo ha recibido como una “obra maestra de paz”.

Algunos analistas han destacado que plantea cuestiones esenciales sobre el sentido de la vida, la fraternidad, las relaciones con el Islam, con las que creyentes y no creyentes se han sentido removidos. Los monjes de Tibéhirine encarnan todo lo que la gente no encuentra en la sociedad: nobleza de alma, sentido de sacrificio, desinterés, meditación, reflexión sobre la muerte.

En Francia se recuerda como precedente “El gran silencio”, la película de tres horas de Philip Gröning sobre la vida de los cartujos. Aquí, en España, podría citarse la espléndida acogida de “La última cima”, sobre la vida y muerte del sacerdote Pablo Domínguez.

Sorpresas como la que ha provocado “Des hommes et des dieux” revelan que las cuestiones de fondo, los temas básicos, siguen interesando al ser humano.

José Apezarena