Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Cómo ganar la guerra cultural

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Un artículo de...

Jose Francisco Serrano
Jose Francisco Serrano

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Advertencia en primera instancia. El libro del que voy a escribir es lo contrario a un libro políticamente correcto. Cada una de sus páginas son un aldabonazo acompañado de varias cargas de profundidad. Por tanto, quienes estén instalados en la amenidad, y quienes se dediquen a hacer surf cultural, quizá no se encuentren aquí a gusto.

El título del libro es “Cómo ganar la guerra cultural”. El autor, Peter Kreeft, profesor de filosofía en el Boston College y en el King´s College. Autor de más de 45 libros. La editorial, Cristiandad. No sé si en su nueva, novísima o postnovísima etapa.

El contenido, una bomba cultural y de pensamiento para nuestros días. Prefiero dejar a parte la síntesis que hace de la Ley Colson sobre la dinámica y evolución de la las sociedades, de Chuck Colson, que fuera asesor de Nixon, converso al cristianismo en la cárcel.

Solo me voy a referir, y voy a sintetizar, una serie de normas, a modo de guía, de cuaderno de bitácora, sobre lo que uno debe saber para ganar cualquier guerra, también la cultural.

Debemos, por tanto, ser conscientes, según este autor, que:

1.- Estamos en guerra

2.- Quién es el enemigo

3.- En qué clase de guerra estamos inmersos

4.- Cuál es el principio básico de esta clase de guerra

5.- Cuál es al estrategia del enemigo

6.- Dónde se encuentra el principal campo de batalla

7.- Qué arma derrotará al enemigo

8.- Cómo hacerse con esta arma

9.- Por qué ganar esta guerra

Según Kreeft, no podremos ganar una guerra si nos dedicamos a pegar carteles pacifistas en un campo de batalla; si no sabemos contra quien estamos luchando; si desconocemos qué clase de guerra es la que estamos luchando; si ignoramos las reglas básicas de la guerra; si no sabemos el plan de batalla del enemigo; si enviamos tropas a un campo de batalla equivocado; si utilizamos armas equivocadas; si no sabemos cómo seguir las armas adecuadas; si no confiamos en conquistar la victoria inevitable.

Que quede claro, insisto, que la guerra de la habla el libro, quizá no solo como metáfora, es una guerra cultural.

Y que lo más valioso de este volumen son las últimas palabras dedicadas a los santos, los auténticos vencedores en la historia.






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