Martes 17/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Por José Francisco Serrano

Una entrevista a don Carlos Osoro

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Jose Francisco Serrano
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Como viene siendo habitual en los últimos veranos, el hoy, es decir, el ahora de la escritura, arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, pasa la primera semana de agosto en su Cantabria natal, con motivo de los cursos de verano de la Universidad Católica de Valencia.

Y como es también habitual, el periódico regional “El Diario montañés” le hace unan preceptiva entrevista a quien sigue siendo el referente eclesial de esta diócesis del norte de España.

            Publicada el martes 5 de agosto, con el titular “España está enferma de desilusión, desdibujamiento y desorientación”, y firmada por Nieves Bolado, señalaba monseñor Osoro que “en España vivimos la enfermedad de las tres des, porque presenta tres síntomas: el desdibujamiento, la desilusión y la desorientación”. Añadía que son muchas causas las que han quitado la ilusión. “como las carencias más elementales del ser humano: tener una vivienda, un trabajo, una familia…, lo que es imprescindible para tener una vida digna. Si además fallan otras motivaciones más hondas, como es la dimensión trascendente de la vida, falta lo esencial a la existencia”.

            ¿Dónde hallar la solución a este estado de las cosas?, se le pregunta en la entrevista. El arzobispo de Valencia contesta que “yo le hablo como obispo. El único que nos ha dicho quien es el hombre ha sido Dios, que se ha hecho hombre. Volver a tener referencias es esencial y en ello la cuestión de Dios no es secundaria”. La periodista entonces le pregunta cómo hacerlo. Y contesta: “Convenciendo a la gente de esto sin imposición: por convicción. Siendo testigos, por ejemplo, como lo hace el Papa Francisco. Ya lo decía Pablo VI: “En este mundo sobran maestros y faltan muchos testigos”, hombres y mujeres dispuestos a señalar el camino con su propia vida”.

            Preguntado si la edad le está “imbrincado más en la fe”, el arzobispo de Valencia contesta que “Creo que sí. Y necesito mucho más de los demás porque son los rostros de Dios reales. Soy menos teórico. No soy mejor, pero tengo más necesidad de estar junto al Señor y acogerle en mi vida”.

 

                                            José Francisco Serrano Oceja  


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