Martes 22/08/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

El cardenal Rouco habla sobre el populismo

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Jose Francisco Serrano
Jose Francisco Serrano

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Últimamente no estamos acostumbrados a encontrarnos con visiones intelectuales y académicas de conjunto sobre los problemas del presente histórico en el ámbito eclesial.

En una reciente intervención del cardenal Rouco Varela, en la Real Academia de Ciencias Morales y políticas, con un tema suyo “La cuestión de los fundamentos pre-políticos del estado democrático de Derecho”, el que fuera arzobispo de Madrid se ha referido a los fenómenos contemporáneos que amenazan la convivencia y la paz social. Su texto se puede leer íntegramente en la web de la citada institución.

Del fundamentalismo y del populismo ha señalado que “son los fenómenos sociológicos y culturales que amenazan más directamente la supervivencia histórica del Estado democrático de derecho”. Ambos “apuestan por la negación extremista de los presupuestos éticos y antropológicos desde los que ha sido construido en la teoría y en la praxis finalizada la segunda Guerra Mundial, aunque uno y otro sean difíciles de ser definidos científicamente, sino, incluso, de ser descritos fenomenológicamente”.

Del fundamentalismo, el cardenal Rouco señala que “parece situarse frecuentemente en un campo, más o menos anacrónico, de convicciones religiosas; mientras que “el populismo parece recurrir ideológicamente a la categoría de “una secularidad” reinterpretada en clave “de un redescubierto racionalismo pagano o de un neo-marxismo de corte leninista”.

Para el arzobispo emérito de Madrid, “el progreso del relativismo ético, asentado sobre el principio de la autonomía completa de la conciencia individual, no se ha detenido en la última década de la historia reciente. Cuenta con el apoyo intelectual de “la ideología de género” llevada hasta el extremo de una concepción del ser humano que “lo materializa” en el sentido más literal de la expresión, al reducirlo a un conjunto celular manipulable y, consiguientemente, a despersonalizarlo en raíz”.

Esa antropología que “cosifica” al hombre, “está alcanzando “su cénit” en sectores amplios y variados de las ciencias empíricas del hombre y del propio pensamiento filosófico.

El éxito político de esta antropología se puede constatar, según el cardenal Rouco Varela, “en las nuevas legislaciones sobre el derecho de la persona a la vida y su inviolabilidad desde sus inicios en el embrión humano, (en todas sus formas de desarrollo, incluidas sus situaciones más dolorosas y dramáticas), hasta su final natural”.

Por otro lado, el cardenal Rouco Varela se refirió a la crisis económica mundial, que “no vino sino a agravar la situación de los derechos humanos en todas las áreas geopolíticas del mundo. Lo mismo sucede con el empeoramiento impresionante del problema de los refugiados desde el verano del 2015”, apuntó. 


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