Lunes 24/11/2014. Actualizado 01:00h

Tribunas

Un libro para agosto: Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer

No suelo comentar libros en esta columna semanal. Pero haré una excepción para hablar de la reciente edición crítico-histórica de ese libro de 1968: reunía diversas entrevistas al Fundador del Opus Dei, y la homilía que predicó en la misa celebrada en el campus de la Universidad de Navarra el 8 de octubre de 1967.

Han elaborado esta edición José Luis Illanes y Alfredo Méndiz, bajo los auspicios del Instituto histórico san Josemaría Escrivá de Balaguer, que tiene en marcha un ambicioso programa de publicación de sus obras completas. Si lo recomiendo para las vacaciones, es porque tiene una extensión de cerca de seiscientas páginas.

Para quienes vivimos aquella época, el libro no deja de tener cierta nostalgia, presidida en mi caso por el recuerdo personal y agradecido de Javier Ayesta, primer director de la oficina de información del Opus Dei en España. Falleció inesperada y prematuramente en mayo de 1979 como consecuencia de un dramático accidente de tráfico: su modesto coche fue arrollado por un camión que se saltó un semáforo en rojo en Madrid, en el cruce de María de Molina con Serrano.

Las circunstancias de aquellas entrevistas ayudan a entender lo que era entonces la visión que la "prensa internacional" tenía del Opus Dei, sobre todo, a través de sus corresponsales en Madrid y Roma: recordatorio para los protagonistas, pero novedad para la generación actual, que posiblemente carece de parámetros existenciales para calibrar problemas muy graves en su momento, aunque ahora, felizmente resueltos, puedan dar la impresión de irrelevantes...

Como las precedentes ediciones de obras de san Josemaría, el trabajo de los autores resulta exhaustivo. En algunos aspectos se basan en recuerdos personales de los protagonistas, orales o escritos, porque los archivos o centros de documentación de los medios a los que el Fundador concedió las entrevistas no están abiertos a los investigadores, o simplemente no conservan la información pertinente. Pero, en conjunto, los autores agotan prácticamente el tema.

Me permito sólo una sugerencia para una revisión futura. Tal vez algunos lectores, entre los que me incluyo, agradecerían un apéndice con las dos entrevistas periodísticas de Mons. Escrivá posteriores a la publicación de Conversaciones: las concedidas al semanario local de Barbastro, El cruzado aragonés, en 1969, y a Julián Cortés Cavanillas, viejo amigo personal, con motivo de su jubilación como corresponsal en Roma del diario ABC de Madrid, en 1971. Son textos "menores", pero que ofrecen aspectos interesantes de la figura y del pensamiento del Fundador.

Durante muchos años, ante cuestiones que me planteaba o me preguntaban sobre el Opus Dei, solía acudir a Conversaciones. Casi siempre, encontraba soluciones literales. En todo caso, recibía orientaciones decisivas para elaborar la respuesta. Desde entonces, la bibliografía sobre la Obra fundada por Josemaría Escrivá ha crecido exponencialmente, sobre todo, a raíz de la erección de la Prelatura personal en 1982. Pero, si se exceptúan aspectos jurídicos, las entrevistas recogidas en este libro pu ofrecen una síntesis ágil y de gran calado sobre el espíritu y los apostolados del Opus Dei.

Basten dos ejemplos. Uno ha sido muy citado, a propósito de la mentalidad laical (n. 117): es un texto decisivo para enfocar el apostolado lejos de confesionalismos más o menos clericales, que se oponen a la legítima autonomía del orden temporal. Mons. Escrivá proponía con toda claridad "difundir por todas partes una verdadera mentalidad laical que ha de llevar a tres conclusiones: / a ser lo suficientemente honrados, para pechar con la propia responsabilidad personal; / a ser lo suficientemente cristianos, para respetar a los hermanos en la fe, que proponen ‑en materias opinables‑ soluciones diversas a la que cada uno de nosotros sostiene; / y a ser lo suficientemente católicos, para no servirse de nuestra Madre la Iglesia, mezclándola en banderías humanas".

Otro se refiere a un tema no siempre fácil: el modo de vivir la virtud de la pobreza en medio del mundo. Frente a simplificaciones históricas o sociológicas, la explica en el contexto de la vida familiar: "no se define por la simple renuncia", porque "exige que se dé también testimonio explícito de amor al mundo, de solidaridad con los hombres" (110). La doctrina general se ejemplifica en interesantes consecuencias prácticas.

Ha cambiado desde 1983 el estatuto jurídico del Opus Dei, que protege mejor el carisma fundacional. Pero éste, a mi juicio, fue explicado con especial don de lenguas por el Fundador en el libro de Conversaciones, ahora reeditado con todo aparato crítico.

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