Sábado 19/08/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

¿Políticos responsables y con conciencia?

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La calma de agosto invita a reflexionar, y es lógico que, en tiempos de crisis generalizada, como los que estamos viviendo, la reflexión se mueva en muchos horizontes, en diversas direcciones.

Hoy, y después de haberme encontrado con variadas consideraciones sobre la posibilidad o no de que Europa siga siendo motor de cultura y de progreso social, político, personal, en todo el mundo, he parado la atención en un texto conocido de Benedicto XVI, que me ha hecho reflexionar de nuevo sobre esta cuestión.

¿Encontrará Europa, las diversas naciones de Europa, los dirigentes adecuado para continuar estando en pie?

En el discurso en el Parlamento alemán el 22 de septiembre del año pasado, Benedicto XVI puso ante los parlamentarios alemanes una cuestión muy de fondo. ¿Qué don, qué gracia pedirían a Dios para llevar a cabo el mandato recibido del pueblo que los ha elegido?.

"¿Éxito, riqueza, una larga vida, la eliminación de los enemigos?" Y les recordó la petición de Salomón en una situación semejante. Salomón pidió a Dios: "Concede a tu siervo un corazón dócil, para que sepa juzgar a tu pueblo y distinguir entre el bien y el mal".

¿Hay políticos en Europa, en Italia, en España, en Alemania, en ..., que pidan esto a Dios?

"El criterio último, y la motivación para su trabajo como político, recuerda el Papa, no debe ser el éxito y mucho menos el beneficio material. La política debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones básicas para la paz. Naturalmente, prosigue, un político buscará el éxito, sin el cual nunca tendría la posibilidad de una acción política efectiva. Pero, añade, el éxito está subordinado al criterio de la justicia, a la voluntad de aplicar el derecho y a la comprensión el derecho".

Y concentro mi atención en esas dos palabras que se refieren al derecho: aplicarlo y comprenderlo. Lejos la posibilidad establecerlo en términos ideológicos de poder -que siempre acaba en una corrupción generalizada-, de manipularlo -que siempre es en contra de los enemigos políticos-, de usarlo en propio beneficio, de someterlo a las veleidades del poder político y de la ideología de turno, como, por desgracia, vemos tan a menudo en la práctica de la vida política de cada día de naciones europeas.

La supervivencia de Europa como manantial de cultura y de progreso depende mucho de que surjan políticos con esta amplitud de mente, y con esa disposición de corazón, que manifestó Salomón. Gobernar, en definitiva es servir. Y servir es respetar la vida, las ideas, la propiedad, el trabajo, la condición de cada ciudadano, que no atente contra los derechos de los demás.

"Servir al derecho y combatir el dominio de la injusticia es y sigue siendo el deber fundamental del político. En un momento histórico, en el cual el hombre ha adquirido un poder hasta ahora inimaginable, este deber se convierte en algo particularmente urgente".

Los parlamentarios alemanes escucharon estas palabras en un profundo silencio; también políticos no católicos, o ateos y agnósticos. Para todos hablaba Benedicto XVI, y les hablaba también como europeo, como alemán.

Cuando en la misión de gobernar un país; cuando en el ejercicio del poder recibido del pueblo, no se tiene en cuenta este principio fundamental de que gobernar es servir, y servir al pueblo, no al partido, a los amigos, a la ideología de cada uno -que lleva a imponer "leyes" arbitrarias e inicuas-, la acción política se desvirtúa, comienza el abuso del poder, y se pierde la legitimidad del mandato recibido, al desvirtuar el fin para el que se ha recibido.

El gestor de una empresa tiene el encargo de gestionar, no de robar, ni de malversar los fondos, ni mucho menos de emplear los recursos de la empresa en beneficio de sí mismo, de su familia, de su orgullo.

"Quita el derecho y, entonces, ¿qué distingue el Estado de un gran banda de bandidos?" San Agustín sabía muy bien de qué hablaba; y Benedicto XVI al recordar estas palabras a todos los políticos de Europa, también.

ernesto.julia@gmail.com

“Somos
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