Lunes 21/08/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

El PP, dilema moral

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Un artículo de...

Jose Francisco Serrano
Jose Francisco Serrano

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No es difícil imaginar la escena de la conversación entre el Secretario de Estado del Vaticano, monseñor Pietro Parolin, y la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Primer día de la semana posterior a la filtración a un periódico de tirada nacional, y no a cualquier periódico para este asunto, de la noticia de que el PP va a aparcar la reforma de la ley del aborto. 

  Solo una mente que conoce bien las relaciones eclesiales es capaz de introducir un dato en la agenda de la conversación sin que la Vicepresidenta se tenga que poner de los colores de la bandera de España. Una vez sabido que existe esa posibilidad, la de retirar el proyecto de ley, en el susodicho coloquio, la Vicepresidenta desplegará el argumentario adecuado para mantener a la Iglesia en la pausa de la decisión, o para ratificar lo que no pocos se temen, pero nadie quiere oír. 

La cuestión que nos ocupa, y preocupa, puede ser la cuestión clave para el futuro de las relaciones entre el electorado católico del PP y su partido. Hay quienes piensan que el voto católico del PP es un voto cautivo, máxime después de la desintegración de VOX, y su pérdida de coordenadas geográficas. 

Los augures de Rajoy han considerado que esta propuesta la de Ruiz-Gallardón, le había restado votos al PP en las pasadas elecciones, según ratifican los medios y los mediadores. Y han hecho los cálculos. 

Son menores los votos de quienes siendo católicos van a  dejar de votar al PP por no cumplir este punto del programa electoral que los de quienes pudieran votar al PP y no lo han hecho, ni lo iban a hacer, a causa de la peliaguda cuestión del aborto. Matemáticas electorales, ciencia exacta, conciencia no tan precisa. 

Bien es cierto que el gobierno juega con la ventaja de que las próximas elecciones son municipales y autonómicas, y ahí los criterios son otros. Pesa, por ejemplo, la persona y personalidad de los candidatos… Para las elecciones generales falta mucho tiempo y hay quien piensa que un gesto a este electorado, después de las municipales, tranquilizará la conciencia. Máxime si lo que se tiene en frente es un hervidero de Frente Populismo que puede acabar hasta con los cimientos del sistema. 

De momento, el presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, le ha dado al gobierno hasta el final de este mes de tregua, por eso de que la maquinaria se ha puesto en marcha y los miembros del Ejecutivo más activos en materia de defensa de la vida están trabajando a fondo, véase el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz. 

Si lo que repiten los obispos cada vez que hay unas elecciones es que el voto es “en conciencia”, ante los próximos comicios habrá que hacer Ejercicios Espirituales de mes para decidir la papeleta. O unos Ejercicios de realismo para entender que hay una asignatura pendiente en este nuevo período de la democracia constitucional española. 

Los lectores ya habrán adivinado cuál es… 

José Francisco Serrano Oceja


“Somos
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