Miércoles 07/12/2016. Actualizado 16:49h

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Tribunas

Noticias que dan que hablar

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La serie periodística sobre los hospitales catalanes Sant Pau, de Barcelona, y Hospital General de Granollers, de Tarrasa, está siendo muy comentada en el interior de la Iglesia en España. Los comunicados del obispado de Tarrasa primero, y del Cabildo de Barcelona después, han intentado aclarar la cuestión de la responsabilidad de los representantes institucionales de la Iglesia en los patronatos de instituciones en las que, supuestamente, se practican abortos o se dispensa la píldora abortiva. La clara y nítida condena del aborto por parte de los obispos respectivos, reiterada, sistemática, repetida, ha quedado oscurecida por un hecho complejo que indica mucho más que una nueva situación de la Iglesia en la sociedad actual. El tiempo y el silencio siempre han jugado en contra ante este tipo de noticias.

Pero lo que ha suscitado tanto o más comentarios es el hecho de que haya sido el diario ABC, que en su ideario confiesa defender el humanismo cristiano, el que haya tomado la iniciativa de sacar adelante esta serie, en un momento especialmente delicado para la archidiócesis de Barcelona, que se prepara para la visita del Papa.

 

Puede que haya inaugurado un nuevo estilo profético de información de denuncia en orden a la purificación en la Iglesia. La atribución de sus fuentes son dos organizaciones beneméritas; médicos cristianos de Cataluña y el Foro de la Familia, que no ofrecen duda doctrinal alguna. Cuando el obispado de Tarrasa dice en su comunicado que “se está a la espera” de las órdenes sobre la cuestión, lo que nos podemos preguntar es si estas noticias contribuyen a que se tomen las decisiones al respecto más pronto o más tarde.

Lo propio del hombre es preguntarse por las causas, el sentido, la finalidad, los intereses. Lo que puede ser una mera información que, en sí misma, está demandado una coherencia entre lo que se afirma y lo que se hace, o lo que se permite que se haga, se está convirtiendo en un caso de innumerables rumores que van desde que nos encontramos ante una respuesta de un grupo de comunicación frente a la nueva situación de la COPE, hasta el aprovechamiento de ciertos sectores intraeclesiales para no perder la oportunidad de tirar piedras contra el que es, al fin y al cabo, su propio tejado. Para campañas orquestadas contra la Iglesia por la nueva COPE tendremos que esperar bien poco. Veremos cómo un grupo de medios que tiene mucha prisa, y que últimamente está muy preocupado por la disidencia católica europea sobre el tema del aborto y con un magistrado del Contitucional que es más libre que los que se confiesan independientes y libres, con sus compinches y comilitones de lazo y mantel, se lanzará con otra serie de noticias en la que pretende, nada más y nada menos, que aplastar el hierro forjado de la fe de la Iglesia con el martillo del escándalo.

Esta noticia de los hospitales es una noticia con nombres, en el fondo y en la superficie. No me voy a referir a ellos, están en todos los textos. Lo que sería inaceptable, ante la pasividad informativa de los que tienen la responsabilidad de anticiparse –una buena previsión de información de crisis vale más que cien comunicados-, es que esta serie de noticias formara parte de un estado comunicativo previo a la visita del Papa que mantuviera Cataluña al socaire de los vientos más gélidos de la historia.

José Francisco Serrano Oceja