Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Historias de sacerdotes

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Ha comenzado el año santo sacerdotal y he pensado que no estaría de más dedicar algunos retazos del natural a las historias de sacerdotes que hoy son protagonistas de la intrahistoria de la Iglesia en España y que, sin el protagonismo de los focos y de las luces de neón, llevan el peso de la vida eclesial, son líderes e influyen en la opinión de muchos.

El primero es, sin duda, el recién nombrado Decano de la Facultad de Teología san Dámaso, Javier Prades. Hombre serio, rayano en lo introvertido, con una formación civil amplia –estudió Derecho-, brillante donde los haya, supone una apuesta de fondo para convertir san Dámaso en una Universidad Eclesiástica y asentar las bases de un centro de diálogo fe-cultura de gran calado.

Pongamos un ejemplo: Javier Prades acaba de editar un libro que recoge una serie de conferencias sobre 'El multiculturalismo', celebradas en Italia, que supone una de las apuestas intelectuales más interesantes del presente ante ese fenómeno. Un libro financiado por la Fundación Subsidiariedad, que preside Javier Restán.

Si por algo se caracteriza el nuevo decano de san Dámaso es por su amplia presencia en Europa y, especialmente, en Italia. Es uno de los teólogos del círculo del cardenal Patriarca de Venecia, Angelo Scola, con quien ha trabajado en diversos proyectos culturales y teológicos. No esconde que pertenece a la realidad eclesial de Comunión y Liberación. Durante muchos años ha sido el responsable de ese movimiento en España.

En la Facultad de Teología la llevado la iniciativa de las actividades culturales. Tiene por delante un proyecto académico de largo alcance, que se circunscribe a la formación teológica de los seminaristas de Madrid, sino que se está abriendo a otras realidades y a otras diócesis. No olvidemos que los seminarista del arzobispado castrense, de las diócesis de Getafe y Alcalá, de Palencia, de Ciudad Rodrigo, de Tarazona y los centros adscritos de Toledo y Córdoba, se forman en Madrid.

Esta semana, otro sacerdote también ha sido protagonista. Pero en este caso porque el Señor le ha llamado a su seno de amor infinito. La diócesis de La Calzada Calahorra-Logroño llora la muerte de su Vicario general, José Luis Moreno Martínez, hombre querido por todos, que dejó en Madrid, tras su paso por la Conferencia Episcopal una profunda huella por su sencillez y eficaz trabajo, tanto en la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades como en la preparación de la última Visita de Juan Pablo II a España. Cuando fue nombrado monseñor Juan José Omella, obispo de La Calzada Calahorra-Logroño le pidió que dejara la Conferencia Episcopal y que se fuera a su diócesis como Vicario. Un larga, y como dice el comunicado de su fallecimiento, cruel enfermedad, ha acabado con su vida en esta tierra. Los fieles de esa diócesis lloran a un hombre querido por todos. Descanse en paz.

José Francisco Serrano Oceja