Miércoles 18/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Gazpacho ¿madrileño?

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Ingredientes para un pequeñito escándalo mediático en tiempos de crisis económica, para un plato fuerte del "conflictivismo" intra y extra-eclesial. No sé aún si gazpacho andaluz o madrileño, por eso de que en la urbe escondida se trabaja demasiado en el tiempo maquinando los tiempos verbales.

¿Qué necesitamos para este suculento manjar? Vayamos por partes. La JOC y la HOAC elaboran un comunicado sobre la reforma laboral. ¿Una reforma entendida en contexto, como texto, como pretexto? Un comunicado más, con afirmaciones de diverso rango, llamémosle, epistemológico. Se entrecruzan la teoría económica, la teoría política, -¿o acaso, y por desgracia, la política no es ahora forma económica?-, y la Doctrina Social de la Iglesia, terreno complejo donde los haya. Y aquí entramos en el primer tiempo de cocimiento de lo cocido. ¿Qué hay más allá del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia? Teologías, teorías, intérpretes... Porque en el texto no aparecen las citas del Magisterio, y el género hace al mensajero y al destinatario. El texto del comunicado es analizado por especialistas en Doctrina Social de la Iglesia, de instituciones eclesiales, fundaciones papales, dedicadas a la cuestión, y el dictamen es 'non placet'. Esto lo sabe hasta la SER, pero lo silencia El País. Y cuando se trata de la Iglesia, de lo cristiano, de iluminar la conciencia cristiana, de la lectura pública, hay que pensar en la responsabilidad pública, y ser precisos. Aquí no sirve lo contingente: evocar a lo necesario.

El responsable de esta pastoral, que forma parte de la segmentación especial y espacial de la pastoral, -¿acaso no es una manifestación de la fragmentación de la modernidad apuntalada por la postmodernidad?-, envía a las parroquias de Madrid una nota, carta, misiva, escrito, con el texto del comunicado. Por cierto, podía haber enviado, también, el que redactó Comunión y Liberación sobre la crisis económica, y creo que no se hizo. Envío sin sal: si la sal se vuelve sosa, quién la salará. No vaya a ser que ahora cada uno envíe a las parroquias para su lectura lo que considere que debe ser enviado, y las parroquias se conviertan en bibliotecas públicas de lecturas múltiples de textos concertados, desconcertados o concertantes. Desde hace mucho tiempo, las misas de los domingos tienen el riesgo de ser el escaparate del 'leit motiv' de la sensibilidad de las particularidades, en detrimento del Evangelio y de la celebración eucarística. Alguien me dijo que es más fácil predicar sobre la campaña dominical en curso que sobre el Evangelio del domingo.

A partir de ahí, mezcla de los ingredientes. Aviso interno de la Vicaría General para que el comunicado de los movimientos especializados sea eso, y no el texto de las homilías, además, glosado por el lector in fábula. No es un pronunciamiento del pastor, del obispo, por tanto, no tiene sentido convertirlo en magisterio. Otra cosa es lo que los grupos de cristianos quieran, y deban, debatir al respecto. Alguien tendrá que preservar la dignidad del sacramento y de la liturgia.

Siguiente tiempo en la preparación del gazpacho. Filtración oportuna al canto, y a los propios, que es más eficaz. Y titulares sacados de contexto, en los que la personalización, los nombres y apellidos, son el punto de encuentro. Nadie dijo, por ejemplo, que, no hace muchos días, el cardenal Rouco tuvo una intervención probablemente más dura sobre la crisis actual y sus consecuencias, en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Silencio sobre lo esencial. Textos periodísticos con demasiados supuestos, presupuestos y pospuestos.

Nadie cuenta que, el sábado, en la Jornada Diocesana de Pastoral Obrera, en donde se dieron cita los protagonistas de esta interesante historia, un obispo auxiliar de Madrid, habló, dialogó, expuso las razones y se ganó a la afición con su sentido común y sus argumentos, y con su eclesialidad a prueba de comunicados. Su nombre es monseñor Fidel Herráez.

Nada nuevo bajo el sol. Si se echa de menos, hablando de la reforma laboral, de la situación de España, que hablen los que saben, los que tienen experiencia, diversos, distintos, con voces plurales, y que debatan entre ellos, que escriban artículos, también los Consejos de Pastoral, de Laicos, si es que alguien tiene alguna idea clara. Pero, por favor, en la Santa Misa, Cristo y el Evangelio, tautología, oración, celebración y misterio, mistagogia, y todo Misterio.

José Francisco Serrano Oceja

jfsoc@ono.com

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