Domingo 20/08/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Flores en los estercoleros

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Un artículo de...

Ernesto Juliá
Ernesto Juliá

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La esperanza renace cada día en un corazón cristiano. Y no me refiero a la esperanza de que surja inmediatamente una sociedad más justa en la que haya desparecido la corrupción.  Tampoco pienso en que el convivir de los hombres se haga enseguida más humano, más cristiano. Ni se me pasa por la cabeza que aparezca, como de la nada, un régimen económico que se preocupe más de la dignidad de las personas, que de producir y ganar más dinero.

Lógicamente, la esperanza que mueve nuestros corazones en lel vivir de cada día, anhela también eso, y cada uno en su lugar procuramos luchar para que no pasen siglos hasta conseguirlo.

Hoy me refiero a esa esperanza que rebrota en el corazón, y nos anima a seguir luchando por un mundo mejor, cuando descubrimos flores en los estercoleros del mundo; cuando vemos que David vence de nuevo a Goliat.

En estos días he saboreado el aroma de Tres Flores: el cristiano, consciente de que Cristo ha resucitado, no pierde nunca la esperanza..

Collette Divito era rechazada en todas las solicitudes de trabajo que presentaba. Sus galletas era de las mejores, pero ninguna Pastelería de Boston la aceptaba como empleada: era síndrome Down.

Collette no desesperó. Consciente de que le decían que no sencillamente por su enfermedad, apoyada por su madre y hermanos, se lanzó a abrir su propio negocio, y ofrecer las galletas a todas las pastelerías de la ciudad: ella no aparecería en ninguna pastelería.

En pocos meses, los encargos recibidos de Boston y de todo el país, se dispararon. Ahora, Collette sueña con que el negocio siga creciendo para dar trabajo a otras personas con el mismo síndrome Down.

Lenin impuso el aborto en Rusia a fuerza de dictadura legislativa, apenas conquistado y asentado el poder comunista. Y así han seguido hasta alcanzar en el año 1965 la escalofriante cifra de 5.500.000 abortos. Las consecuencias no se han hecho esperar y han sido verdaderamente nefastas, como era de prever: envejecimiento, familias destrozadas; divorcios que se multiplican, niños abandonados; etc. etc.

La sociedad rusa ha comenzado desde años a cambiar. Los movimientos pro-vida se han multiplicado; se ha prohibido toda propaganda en favor del aborto, que el año pasado ha bajado – y son cifras todavía lamentables- a los 900.000. No se pueden lanzar las campanas al vuelo, pero la presión sobre Putin para que prohíba el aborto, crece cada día.

Un gesto. El 11 de enero, en la región de Yaroslvavl, con 800.000 habitantes, se han puesto de acuerdo una Asociación Pro.-Vida, la autoridad de la Iglesia Ortodoxa, y un buen número de médicos, para vivir un “Día de silencio sin abortos”, en recuerdo de los inocentes matados por orden de Herodes. La iniciativa fue aprobada incluso por el Departamento de Salud y Farmacia de la Región. 14 criaturas han salvado sus vidas.

Una tercera flor, esta vez en México. En el distrito federal querían imponer el reconocimiento legal del aborto, como un “derecho”, e incluirlo como tal en la legislación del Distrito. No lo consiguieron. Se necesitaban 56 votos, y la propuesta quedó en 50 a favor. Los movimientos “pro-vida” están creciendo a pasos agigantados en todo México, y con ellos, la oposición a la “ideología de género”, que el presidente quiere imponer a toda costa.

Tres “flores”. Tres pequeñas luces en medio de tantas noticias que subrayan la miseria humana y la capacidad de corromper nuestra propia vida, nuestra propia naturaleza, que el hombre tiene; y de la que hace gala a diario. Y de manera muy especial con esa “ideología de género”, que en tantas Comunidades autónomas españolas están imponiendo los gobiernos, con el silencio –la conformidad- del gobierno central. ¿Rectificarán algún día, como está ocurriendo en Rusia? No perdamos la esperanza.

ernesto.julia@gmail.com 




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