Viernes 18/08/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Delitos y pecados

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Un artículo de...

Daniel Tirapu
Daniel Tirapu

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Existe una  confusión generalizada en este tema, que lleva a pensar que sólo está mal lo que está en un código penal, lo que va contra la ley, lo ilegal. Por eso fumar en un sitio prohibido, en algunas mentes erróneas, empieza a ser más grave que abortar dentro de  "la ley".

No exagero, tengo ejemplos reales concretos. También se ha puesto de moda el quitarnos de encima la herencia moral judeocristiana y sustituirla por una nueva moral higiénica y súper saludable. El contrabando era delito en una Europa de naciones cerradas, ahora no, están pensando en que lo pueda ser; en cualquier caso, me parece mucho menos grave que la infidelidad matrimonial constante y premeditada, que no está sancionada por ley alguna.

Hubo un tiempo en este país en que se creyó, o eso nos vendieron, que moral privada y moral pública estaban disociadas. Cuando lo más cercano resulta siempre más fuerte que lo llamado público. Se podía uno casar varias veces y ser un excelente administrador público. La ética era el cumplimiento de la ley. Todas las leyes nazis o soviéticas eran legales porque desde Rousseau la ley es un mecanismo formal de la voluntad general.  Por eso decían los clásicos ingleses que lo que un parlamento no puede convertir es a un hombre en mujer o viceversa. El engendro legal del matrimonio de personas del mismo sexo, es eso, un engendro legal, que no real, que al desfigurar la realidad introduce una mezcla de moneda falsa y real. El Derecho canónico clásico introdujo la novedad de analizar la intrínseca justicia, objetiva, de la ley al margen de sus elementos formales.

En cualquier caso mucho ánimo: Dios perdona siempre con arrepentimiento, los hombres algunas veces, la naturaleza nunca. En China, con la política del hijo único, resulta que hay más de 50 millones de chinos varones sin pareja femenina de edad parecida. 


“Somos
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