Miércoles 07/12/2016. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Comparar para no entender

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Durante estas fechas se han celebrado las Asambleas generales de la Acción Católica y de la HOAC, la Hermandad Obrera de la Acción Católica. Dos realidades que han escrito nobles páginas en la historia de la Iglesia en la España contemporánea, en tiempos en los que su raíz estaba asentada en el tronco de una certera eclesialidad.

A la Asamblea de la Acción Católica han asistido un nutrido grupo de prelados y con el apoyo de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar se ha pretendido una permanente refundación, enraizados en la parroquia y al servicio de la Iglesia. Se sigue echando en falta que los grupos que aún quedan de la Acción Católica se integren plenamente en esa nueva realidad que si carece de algo es de un punto y final en la refundación. El método de la Acción Católica no es el problema, a lo largo de los años ha dado grandes frutos de santidad; el método es el método y no podemos caer en el discurso del método. Lo fundamental es el apostolado y el servicio a la Iglesia como la Iglesia quiere ser servida.

Quizá lo que le falte a la Acción Católica y a los movimientos especializados que de ella nacieron sea una clarificación histórica de lo que ocurrió en España. Julián Gómez del Castillo, que en paz descanse, y la gente del Movimiento Cultural Cristiano bien pudiera tener una aportación significativa a ese proceso de clarificación.

Lo que no contribuye, ciertamente a ese renovado impulso, es alguna de la bibliografía que últimamente, y sobre estas cuestiones, está apareciendo por las librerías. Muestra de ello es, por ejemplo, el libro del sacerdote, hasta hace poco profesor del Seminario de Santander y miembro del Consejo Presbiteral de esa Iglesia, Avelino Seco Muñoz, que en su libro “Utopía frente a recreación del pasado. Dos visiones de Iglesia”, de la editorial marginal Nueva utopía, hace una contraposición entre Comunión y Liberación y la JOC que desmerece de una realidad y de otra, amén de una sistemática pretensión de manipulación de la verdad sobre ambas realidades con un trasfondo de dialéctica no sé si hegeliana o marxista, que pertenece, ésa sí, al pasado.

Así estamos y así seguimos en algunas diócesis españolas.

José Francisco Serrano Oceja