Miércoles 20/09/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Capillas universitarias, sí por supuesto

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Un artículo de...

Daniel Tirapu
Daniel Tirapu

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En torno a la capilla hay mucho más, ahí tienen las campañas de los estudiantes para ayudar a enfermos de Sida, o la operación kilo para las personas necesitadas, o el reparto de café a altas horas de la madrugada en pleno invierno por los lugares más recónditos de Madrid. Los estudiantes hacen algo más que rezar, colaboran y se preocupan por los demás.

Por otra parte, la Universidad Complutense de Madrid y gran parte de ellas son, por sus dimensiones, una especie de ciudad formada por una comunidad de 110.000 alumnos y 6.000 profesores. Cuando fallece uno de sus miembros, hay familias que agradecen contar con los servicios religiosos en la universidad donde han estudiado o donde han trabajado en vida.

Con la ley en la mano, la existencia de capillas en los centros universitarios es, desde todo punto de vista, legal. El Rectorado tiene libertad de decisión. , Esto no es algo que ha puesto ahí, de repente, la Iglesia”. Las capillas están contempladas en el artículo V, del acuerdo firmado entre el Estado Español y la Santa Sede el 3 de enero de 1979, que reza: “El Estado garantiza que la Iglesia Católica pueda organizar cursos voluntarios de enseñanza y otras actividades religiosas en los Centros universitarios públicos, utilizando los locales y medios de los mismos. La jerarquía eclesiástica se pondrá de acuerdo con las autoridades de los Centros para el adecuado ejercicio de estas actividades en todos sus aspectos.”

Por otra parte advierto que en los campus universitarios hay cada vez más servicios colaterales: agencia de viajes, deportes, clubs, sindicatos de estudiantes, supermercado, oficina bancaria, atención psicológica; excluir la dimensión religiosa es un error. Como dijo Papa Ratzinger, hasta el concepto de Universidad se tambalea si excluimos a Dios, la religión y la ciencia teológica. 

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