Jueves 17/08/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Otras Religiones

Una secta danesa detrás de buena parte de los contenedores de recogida de ropa. Valencia ha retirado más de 500

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Detrás de muchos de los contenedores de recogida de ropa usada se esconden redes de comercio ilegal que sacan provecho de la caridad y, además, sirven para engordar sectas sin escrúpulos. Hace años que los ayuntamientos tratan de controlar estos contenedores. En Valencia han acabado ya con más de 500.

Cada vez es más común encontrar en las calles de nuestras ciudades contenedores de recogida de ropa. En teoría, estos contenedores son puntos en los que depositar la ropa usada, para que más tarde esta sea recogida por alguna ONG y distribuida entre los más necesitados. Sin embargo, no todos los contenedores están gestionados por organizaciones sin ánimo de lucro.

Estos falsos contenedores suelen estar identificados con pegatinas de cooperación al desarrollo o con mapas de África, que dan la imagen de pertenecer a una ONG. Algunos ayuntamientos como el de Madrid han cedido la gestión de estos contenedores a la ONG Humana (también conocida como Fundación Pueblo para Pueblo), considerada por muchos como el brazo en este país de la secta danesa Tvind, según denuncia la Red Iberoamerican de Estudio de las Sectas. La página web Tvindalert argumenta que Humana Fundación Pueblo para Pueblo es una entidad relacionada con Tvind que está más orientada al enriquecimiento de los daneses "Tvind Teachers Group" que al desarrollo en África.

Un mayor control sobre la gestión de estos contenedores, evitaría que organizaciones con una verdadera intención humanitaria se viesen perjudicadas por la competencia que supone estas otras empresas con ánimo de lucro. De acuerdo con los últimos datos de la OCU (organización de Consumidores y Usuarios) cada español tira entre siete y ocho kilos de ropa usada cada año, lo que es una tentadora fuente de beneficios para muchas empresas. Según informa el diario ABC "muchos de estos contenedores guardan la apariencia de desempeñar una función humanitaria, sin embargo, están gestionados por empresas privadas y otras organizaciones con ánimo de lucro."

Ante esta situación el ayuntamiento de Valencia opto por retirar los más de 500 contenedores de recogida de ropa que se encontraban en la ciudad. Posteriormente, estableció setenta puntos en los que aquellas organizaciones que demostrasen tener cuatro años de experiencia, no buscar su propio enriquecimiento y fijar su campo de acción en Valencia, podrían instalar sus propios contenedores. Hasta entonces, organizaciones como Humana Fundación Pueblo para Pueblo, Jóvenes Unidos por el Reciclaje o Desarrollo para el Sahara, se dedicaban a hacer negocio con la ropa recogida en estos contenedores ilegales. Las prendas eran vendidas a comerciantes de África, o a empresas que se dedicaban al reciclaje de residuos textiles. Algunas de estas empresas siguen estableciendo sus contenedores en otras ciudades para continuar enriqueciéndose a costa de las personas que dejan ahí su ropa usada.

“Somos
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·