Miércoles 23/08/2017. Actualizado 01:00h

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Otras Religiones

Encuentro Judío-Católico Internacional

El presidente de las comunidades judías españolas pide a Rouco Varela que la Iglesia de España les devuelva la sinagoga de Toledo

“Sería una muestra de reconciliación”

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Aunque la inauguración del encuentro se ha desarrollado en un clima de armonía y búsqueda de vínculos entre judíos y católicos no faltaron comentarios más afilados como el de Isaac Querub, el presidente de la federación de comunidades judías pidió al cardenal Rouco, que se devolviese la sinagoga de Toledo como una muestra de reconciliación.

En el contexto del 22 reunión del Comité de Enlace Judeo-Católico varios representantes de las comunidades católicas y judías se han reunido en Madrid para reforzar un año más los lazos entre estas religiones de raíces comunes. Tanto los representantes judíos como los católicos insistieron en el gran avance que se ha producido desde que en 1978 se iniciaran estos encuentros.

Isaac Querub no solo pidió al cardenal la devolución de la sinagoga de Toledo, también mostró su interés por acrecentar la unión invitando al cardenal Rouco a visitar a la comunidad judía de Madrid. “Nuestra sinagoga está abierta. Nuestro templo se abre a su presencia, a sus palabras y a su oración” declaró el presidente de las comunidades judías españolas. Por su parte, el rabino Moises Bendahan, presidente del consejo rabínico español, enunció un emotivo discurso en el que comparó las peleas de hermanos que se ven en el Génesis con las peleas que a lo largo de la historia han tenido religiones hermanas como la judía y la cristiana. “En el Génesis encontramos muchas veces la historia de dos hermanos que se pelean y la consecuencia de que uno debe abandonar la casa paterna”, declaró el rabino, “pero también el Génesis termina con un mensaje de esperanza y de reconciliación entre hermanos”.

El cardenal Kurt Kosch fue el representante de honor de la comisión católica de la Santa Sede. En su discurso resaltó la necesaria labor de judíos y cristianos “para dar testimonio del Dios único que reveló a la humanidad como relacionarse con Él y con los demás”. Insistió en el problema de la secularización como algo que une a ambas religiones en el deber de transmitir la verdad. El cardenal Rouco destacó el papel de España como hogar de muchos judíos a lo largo de la historia y los retos que tienen ambas comunidades religiosas para aportar al mundo de hoy. También recordó el sufrimiento de los judíos en el holocausto nazi y lo atribuyó a la “negación radical de Dios que conduce a un no disimulado desprecio por el hombre”.

La labor de los papas, especialmente de Juan Pablo II al referirse a los judíos como “nuestros hermanos mayores” y las iniciativas de Benedicto XVI y Francisco por acercar los puntos de encuentro fueron muy citados y aplaudidos por los miembros de las dos religiones. La declaración Nostra Aetate, del Concilio Vaticano II fue uno de los puntos más repetidos por ambas partes como uno de los avances más grandes en la búsqueda de la unidad entre judíos y católicos.

“Somos
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