Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Mundo

Los narcos matan a un sacerdote y dos seminaristas en México por las críticas de la Iglesia católica

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Un grupo de sicarios asesinó el domingo al sacerdote Habacuc HernándeZ Benítez (en la foto) y a los seminaristas Eduardo Oregón Benítez y Silvestre González cuando viajaban en su coche por la región de Tierra Caliente, en el estado de Guerrero. Les hicieron bajar y después los acribillaron por la espalda. El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre, admitió que el triple crimen puede ser una represalia de los capos.

 

La intimidación contra miembros de la Iglesia aumentó después de que el obispo de Durango, Héctor González, reveló dónde vivía el capo más buscado de México. Guzmán, fugado de una cárcel de máxima seguridad en el 2001, es el narco más poderoso y más buscado de México. La revista Forbes estima su fortuna en unos 800 millones de euros.

Tras el anuncio de Héctor González sobre el paradero del Chapo, los asesinatos aumentaron en Durango. Dos militares aparecieron sin vida con este mensaje: "Con el Chapo nunca van a poder gobiernos ni curas". La Iglesia pidió al Gobierno protección para los clérigos. "En varios estados los sacerdotes han sido intimidados y amenazados", argumentaba la arquidiócesis de México.

El 24 de mayo de 1993 fue asesinado a plena luz del día el arzobispo de Guadalajara, cardenal Juan J. Posadas Ocampo. En el crimen parecen implicados narcotraficantes y altos líderes políticos, que han gozado de dieciséis años de impunidad.

Según informa el diario La Jornada, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) condenó el lunes la ola de violencia que se vive el país y exigió a las autoridades de todos los niveles de gobierno, realizar una pronta investigación y encontrar a los responsables de los delitos.