Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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El Senado de EE.UU. vuelve a incluir el aborto y niega la objeción en el proyecto de ley sanitaria. Los obispos piden cambios

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El episcopado estadounidense está seriamente preocupado con el nuevo proyecto de ley de reforma sanitaria, que difiere sustancialmente del texto aprobado este mismo mes en la Cámara de Representantes, a propuesta del presidente Obama. Los obispos han calificado el proyecto a debate en el Senado como “una enorme decepción”, pues incluye una “política inaceptable para financiar abortos”.

 

Además, dicen los obispos, el nuevo texto desprotege el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios. El episcopado ha urgido al Senado a hacer “cambios esenciales” en el proyecto de ley, también para facilitar “el acceso al sistema sanitario de los inmigrantes”.

La conferencia episcopal hace estas peticiones en una carta al Senado, firmada por el cardenal Daniel DiNardo y los obispos William Murphy y John Wester, presidentes respectivos de los comités episcopales de Desarrollo Humano, Justicia y Actividades Pro-Vida y Migración.

La misiva va acompañada de una ficha técnica con la enmienda Stupak-Pitts, aprobada por la Cámara de Representantes, que impide la financiación pública del aborto en la mayor parte de los casos. Dicha enmienda fue aprobada en parte gracias al ‘lobby’ de los obispos católicos y de organizaciones provida.

La conferencia episcopal recuerda también que el proyecto de ley del Senado “no refleja el compromiso del presidente Obama de impedir el uso de dinero público para financiar abortos, y de mantener las actuales leyes de conciencia”. Los demócratas tienen mayoría en el Senado (60% de la Cámara).

Los obispos denuncian también la inclusión de un “recargo de aborto”, que obligaría a los contratantes de un seguro médico a cubrir los abortos de otras personas. Dicho dinero permitiría a la administración pública exigir una cobertura nacional del aborto. El proyecto de ley no permite siquiera a las instituciones religiosas que sus empleados actúen según sus propias enseñanzas.

Así mismo, el episcopado considera “inaceptable” que el proyecto de ley deje sin cobertura médica a 24 millones de estadounidenses. Y pide que se proteja a todos, especialmente a los pobres y marginados, que son quienes más lo necesitan.