Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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El Papa pide a las autoridades cubanas más libertad religiosa y la participación de la Iglesia en los medios y en la educación

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El Papa aprovechó este jueves la presentación de credenciales del nuevo embajador cubano ante la Santa Sede para tender su mano al régimen de Fidel Castro y pedirle una mayor apertura a la libertad religiosa. De manera concreta Benedicto XVI pidió la participación de la Iglesia en los medios de comunicación social y en tareas educativas.

"Espero que sigan multiplicándose, dijo el Papa, los signos concretos de apertura al ejercicio de la libertad religiosa, tal como se ha venido haciendo en los últimos años, como por ejemplo la oportunidad de celebrar la Santa Misa en algunas cárceles, la realización de procesiones religiosas, la reparación y devolución de algunos templos y la construcción de algunas casas religiosas, o la posibilidad de contar con seguridad social para los sacerdotes y religiosos".

Benedicto XVI pidió al Gobierno cubano establecer un Concordato entre los dos estados. "Con vistas a avanzar en este camino, sobre todo en beneficio de los ciudadanos cubanos, explicó, sería deseable que se pudiera continuar dialogando para fijar conjuntamente, siguiendo formas similares a las que se establecen con otras Naciones y respetando las características propias de su país, el marco jurídico que defina convenientemente las relaciones existentes y nunca interrumpidas entre la Santa Sede y Cuba, y que garantice el desarrollo adecuado de la vida y la acción pastoral de la Iglesia en esa Nación".

Y reconoció la solidaridad internacional desplegada por el país caribeño. Cuba, dijo, "que sigue ofreciendo a numerosos países su colaboración en áreas vitales como la alfabetización y la salud, favorece así la cooperación y solidaridad internacionales, sin que éstas estén supeditadas a más intereses que la ayuda misma a las poblaciones necesitadas. Es de esperar que todo ello pueda contribuir a hacer realidad el llamado que mi venerado Predecesor, el Papa Juan Pablo II, lanzó en su histórico viaje a la Isla: Que Cuba se abra con todas sus magníficas posibilidades al mundo y que el mundo se abra a Cuba".