Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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El Papa recuerda al Reino Unido su papel "clave" en el mundo y le pide que difunda "los auténticos derechos humanos"

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En su primer día en el Reino Unido el Papa lanzó este jueves varios mensajes de fondo a la sociedad británica ante la reina Isabel II. Les recordó su papel "clave" en el ámbito internacional, y rogó a sus gobernantes que trabajen en la "difusión de los auténticos derechos humanos". Las calles se llenaron para dar la bienvenida al Papa.

También alabó su carácter moderno y multicultural, pero pidió a los británicos que conserven "la raíz cristiana que sustenta sus libertades".

Miles de personas en las calles de Glasgow y miles de fieles en la Misa que el Papa celebró este jueves en Glasgow. En su primer encuentro con la Reina de Inglaterra, Benedicto XVI citó el papel clave que jugó hace sesenta y cinco años Gran Bretaña "en la forja del consenso internacional de posguerra, que favoreció la creación de las Naciones Unidas y marcó el comienzo de un período de paz y prosperidad en Europa hasta entonces desconocido".

El Papa enfatizó que el Reino Unido "sigue siendo, política y económicamente, una figura clave en el ámbito internacional. Vuestro Gobierno y vuestro pueblo son los forjadores de ideas que influyen mucho más allá de las Islas británicas. Esto les impone una especial obligación de actuar con sabiduría en aras del bien común".

Por ello resaltó el papel de los medios de comunicación británicos, que dijo, "tienen una responsabilidad más grave que la mayoría y una mayor oportunidad para promover la paz de las naciones, el desarrollo integral de los pueblos y la difusión de los auténticos derechos humanos. Que todos los británicos sigan viviendo en consonancia con los valores de honestidad, respeto e imparcialidad que les han merecido la estima y admiración de muchos".

"En la actualidad, el Reino Unido se esfuerza por ser una sociedad moderna y multicultural", concluyó el pontífice. "Que en esta exigente empresa mantenga siempre su respeto por esos valores tradicionales y expresiones culturales que formas más agresivas de secularismo ya no aprecian o siquiera toleran. Que esto no debilite la raíz cristiana que sustenta sus libertades; y que este patrimonio, que siempre ha buscado el bien de la nación, sirva constantemente de ejemplo a vuestro Gobierno y a vuestro pueblo de cara a los dos mil millones de miembros de la Commonwealth y a la gran familia de naciones de habla inglesa de todo el mundo".

Por la tarde, en una misa celebrada en Bellahouston Park (Glasgow) ante cien mil de fieles, subrayó que la "dictadura del relativismo amenaza al hombre, su destino y su bien último".