Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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La defensora del lector del diario 'El País' admite "titulares poco afortunados" en el tratamiento de los casos de pederastia en la Iglesia

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La Defensora del lector de 'El Pais', Milagros Pérez Oliva, analizaba este domingo el tratamiento informativo de su periódico a los casos de pederastia en la Iglesia y se hacía eco de las denuncias de "tergiversaciones y un cierto ensañamiento" que le han llegado. Ella admite "titulares poco afortunados".

Con el título de 'Pederastia y papafobia', hacía balance de la "amplia cobertura (de 'El País') a estos acontecimientos, con 141 noticias y reportajes publicados desde principio de año" que han motivado en algunos quejas por su percepción de "ataque a la Iglesia católica" y "una forma de anticlericalismo".

Entre las quejas de los lectores cita una información titulada: "El fiscal vaticano para la pedofilia reconoce 3.000 casos en ocho años. Un lector denunciaba que "se da la idea de que eran 3.000 los casos de curas pedófilos reconocidos por el Vaticano y no era así. Eran 300". La Defensora del lector admite que "el texto aclara que la cifra de 3.000 no corresponde a casos acreditados, sino a denuncias presentadas, y no por abusos ocurridos en los últimos ocho años, sino en los últimos 50".

En otro caso la llamada de atención por parte de un lector llega por un titular de portada del día 8 de abril: "13.000 llamadas desbordan la línea de abusos de la Iglesia alemana ". Pérez de Oliva explica que "no es mentira, pero dentro se precisa que aunque "el número total de llamadas fue de 13.293", en realidad eran 2.670 las personas que querían denunciar abusos físicos o sexuales, pues muchas tuvieron que llamar varias veces antes de poder establecer comunicación".

Pérez Oliva concluye su artículo con la siguiente reflexión: "No cabe duda de que lo ocurrido en el seno de la Iglesia católica es muy grave y justifica la atención informativa que el diario le ha prestado. Pero es lamentable que titulares tan poco afortunados como estos y el innecesario puntillismo con que se han descrito algunos episodios de abusos puedan inducir a pensar que el diario se ensaña con las dificultades de la Iglesia y empañar de este modo el buen trabajo realizado".