Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

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Mario Poli, sucesor de Bergoglio en el arzobispado de Buenos Aires: un elegido inesperado experto en servicio social

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Al producirse la elección de Francisco como nuevo Papa de la Iglesia católica, la sede arzobispal de Buenos Aires quedaba vacante hasta el día 28 de marzo. El Papa Francisco nombró como sucesor suyo en tierras porteñas a monseñor Mario Aurelio Poli. Monseñor Poli ha llevado una vida sencilla, como su predecesor. No es de esos grandes teólogos eruditos ni tampoco es un pastor especialmente conocido o destacado en la Iglesia argentina, aunque sí gozaba de una gran confianza con el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, entre otras cosas por su licenciatura en Servicio Social.

Monseñor Poli nació en Buenos Aires el 29 de noviembre de 1947 y 22 años más tarde, en plena época posconciliar, ingresó en el Seminario Metropolitano de la Inmaculada Concepción. Tras sus estudios en Filosofía y Teología se doctora en este último saber por la Pontificia Universidad Católica de Argentina, más conocida como UCA. De su currículum destaca la licenciatura en Servicio Social en la Universidad de Buenos Aires. Probablemente fueron estos últimos estudios los que se granjearon la confianza del cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien constantemente hace pública la prédica del servicio a los demás.

Vida consagrada

Monseñor Aurelio Poli recibió la orden sagrada en 1978 y se le designó vicario parroquial en el barrio porteño de Liniers. Durante la década de los 80, fue superior de comunidad, ecónomo y asesor de estudios en el Seminario Metropolitano. Entre 1988 y 1992 fue un asistente eclesiástico de la asociación laical "Fraternidades y Agrupaciones Santo Tomás de Aquino" (FASTA), Asociación que también se ha extendido por Barcelona, Madrid y Valencia. En esta última ciudad dirige un colegio de 1200 alumnos.

Después de su experiencia en esta Asociación laical, el arzobispo Antonio Quarracino le nombró director del Instituto Vocacional San José, donde los seminaristas comienzan su formación sacerdotal y acrecientan en un año su vida espiritual. Diez años más tarde, el 20 de abril de 2002 recibió la ordenación episcopal de manos del cardenal primado Antonio Quarracino. Seis años más tarde, Benedicto XVI le nombró obispo de la diócesis de Santa Rosa donde desempeñó su cargo hasta hace unos días.

Apenas elegido Bergoglio como Papa Francisco, monseñor Poli expresó su "alegría y orgullo" por la designación de un papa argentino, y revalidó su "compromiso sincero de hacer nuestro su magisterio pastoral y trabajar sin descanso y con pasión, para llevar adelante su pedido por la nueva evangelización".

Arzobispo de Buenos Aires

El nombramiento como nuevo arzobispo de Buenos Aires clarifica las bases de la Iglesia en Argentina. Francisco quiere una Iglesia abocada al servicio de los demás como recordara en la misa crismal: "Es el ejemplo del Señor. Entre nosotros el que es más alto debe estar al servicio de los demás". Así parece ser el perfil de Monseñor Poli. De hecho las palabras del nuevo cardenal primado en su primera misa subrayan esta misma idea: "Hay dos tipos de pobrezas: la que se padece, y contra ella hay que utilizar todos los medios para ayudar a superarla; y la otra, que es la pobreza del espíritu, que tiene que ver con la sencillez, la humildad, la generosidad. De estas dos pobrezas te puedo hablar".

Monseñor Poli es una persona sencilla que no tiene experiencia en grandes diócesis. Su pastoral deberá ser doble, por un lado manejar la relación política con Cristina Fernández de Kirchner y, por otro, gobernar la Archidiócesis de Buenos Aires, que cuenta con 186 parroquias, 102 iglesias y capillas, un total de 817 sacerdotes (443 del clero diocesano y 320 del clero religioso), 10 diáconos permanentes, 76 hermanos, 59 seminaristas mayores, 1.386 religiosas y religiosos y 245 centros educativos. Su responsabilidad es grande, aunque no está solo en esta nueva misión. Aparte de la Ayuda Divina, tiene el incondicional apoyo de Francisco, su más confidente amigo y con el que, seguramente, mantendrá una relación directa en un constante diálogo.

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