Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Mundo

La Iglesia y el gobierno portugués divergen por la reglamentación conjunta del Concordato y la Ley de Libertad Religiosa

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El gobierno portugués, presidido por el socialista José Sócrates, ha aprobado una nueva regulación de la ley de libertad religiosa y del concordato con la Santa Sede. Según el presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa, Jorge Ortiga, hubiera sido preferible tratar por separado ambas cuestiones, por estar en planos distintos.

 

Los nuevos decretos ley regulan la asistencia religiosa en el servicio nacional de salud, las fuerzas armadas y de seguridad, y las prisiones. El ministro de presidencia, Pedro Silva, ha calificado los textos como un “avance en civilización”, por fijar “el acceso de todas las confesiones religiosas, en condiciones de igualdad, a la asistencia espiritual en estos ámbitos”.

Tanto el presidente de la Conferencia Episcopal como el arzobispo de Braga, han protestado por considerar que debería haberse tratado separadamente el Concordato -acuerdo entre la Santa Sede y el Estado portugués- y la Ley de Libertad Religiosa, “y no tratar por igual aquello que es desigual”, informa la agencia portuguesa ‘Ecclesia’. Para que entre en vigor el acuerdo, la Santa Sede tiene que aprobarlo.

La nueva reglamentación prevé que el Estado asegure “locales” de culto que puedan “ser utilizados por todas las confesiones religiosas”. Pero “garantiza la preservación de los locales de culto católicos ya existentes y la previsión de nuevos espacios” para la Iglesia católica, en razón de su “mucho mayor representatividad” en Portugal respecto a otras religiones, según Silva. Eso sí, dichos locales católicos podrían ser compartidos con otras confesiones cristianas, si se considera “necesario”.