Martes 25/07/2017. Actualizado 01:00h

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Mundo

Publica un artículo en El Observador de México

Camino Neocatecumenal: un testigo relata cómo se une la comunidad ante el cáncer de una adolescente

Los jóvenes han rezado junto a ella y su familia, acompañándola en todo momento a lo largo de su convalecencia

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El periódico semanal católico el Observador de la actualidad de México publica un artículo titulado “El Camino Neocatecumenal, un oasis de Misericordia” de Antonio Moreno. Elautor relata cómo se unió y vivió una comunidad neocatecumenal ante el cáncer de una adolescente.

Kiko Arguello, iniciador del Camino Neocatecumenal, junto a Francisco. Reuters.  Kiko Arguello, iniciador del Camino Neocatecumenal, junto a Francisco. Reuters.

Antonio Moreno describe así su experiencia: “Recientemente he sido testigo de esta realidad en una de las comunidades más jóvenes de mi parroquia. Ante el cáncer de una adolescente, su comunidad se ha unido entre sí. Los jóvenes han rezado junto a ella, la han acompañado en todo momento a lo largo de su larga y dolorosa convalecencia, le han llevado el consuelo y la alegría, no sólo a ella sino a toda su familia; y ante el fatal desenlace, han dado un testimonio de entereza y esperanza que ha impresionado a propios y extraños. La chica ha subido al cielo rodeada de su comunidad, sabiéndose amada por Dios a través de la Iglesia y dando testimonio de ello”.

El autor explica en su artículo algunos aspectos de esta realidad de la Iglesia católica, que cuenta con 1,5 millones de fieles católicos que realizan su iniciación cristiana post bautismal o su proceso de formación permanente en la fe dentro del Camino Neocatecumenal. “Cualquiera de ellos, preguntado sobre qué es lo que le `enganchó´ de este itinerario, suele responder lo mismo: “Aquí escuché que Dios me amaba tal y como soy, con mis pecados”, comenta en su artículo,

Entre otras celebraciones, el artículo describe como son las celebraciones penitenciales: “En este itinerario son comunitarias (con confesión y absolución individual), lo que visibiliza la necesidad que tenemos de recibir la misericordia de Dios, pero también de los hermanos, puesto que el pecado personal afecta a toda la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo. La Trinidad Misericordia nos invita a ser misericordiosos con los que nos rodean”.

Experiencias en las comunidades

Asimismo, relata cómo viven las pequeñas comunidades: “La configuración en pequeñas comunidades que celebran juntas la fe, propicia delimitar un prójimo (próximo) concreto, con nombres y apellidos, con una historia particular, con una personalidad determinada, junto a la que el fiel está llamado a recorrer la vida. Que la comunidad la compongan hermanos no elegidos, con quienes el catecúmeno puede no tener nada en común, facilita la auténtica vivencia de las obras de misericordia. Frente a los grupos humanos que se configuran por intereses comunes, la pequeña comunidad se convierte en un lugar donde el otro es el herido encontrado por casualidad al borde del camino, el otro es Cristo”.

El autor considera que “la pequeña comunidad se convierte así en misionera de la Misericordia para un barrio entero”, y destaca, que este grupo es guiado por un equipo de catequistas junto al párroco. Por último, apunto que muchos miembros del Camino, se convierten, asimismo, en agentes de misericordia a través de su incorporación a la pastoral parroquial: Cáritas parroquial, Pastoral de la Salud, Pastoral Penitenciaria, etc.