Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

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Iglesia-Estado

Los obispos españoles denuncian la "sombría" pretensión del Gobierno de convertir el aborto en un derecho

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Los obispos consideran "injusta y sombría" la ley del aborto que quiere aprobar el Gobierno. En ella, denuncian, "la mera voluntad de la gestante anula el derecho a la vida del que va a nacer", se usa "la salud como excusa para eliminar a los que van a nacer, se niega al ser humano para intentar justificar su eliminación, no se apoya a la mujer para ahorrarle el trauma del aborto y sus secuelas, y se se instrumentaliza la educación al servicio del aborto".

 

En referencia a las declaraciones de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, la declaración de la Conferencia Episcopal afirma que "se oye decir a veces que durante algún tiempo determinado el ser vivo producto de la fecundación humana no sería un ser humano. Es necesario –no cabe duda– hacer tan irracional afirmación cuando se quiere justificar o tolerar que la mujer decida sobre la vida de ese ser que lleva en su seno, como si se tratara de un derecho suyo que el Estado debería tutelar y hacer respetar. Porque es muy duro, añaden la nota, reconocer que el fruto de la fecundación es un ser humano, distinto de la madre, aunque dependiente de ella, y, al mismo tiempo, afirmar que se le puede quitar la vida simplemente porque así lo decide quien lo gesta".

Los obispos consideran que "el Estado que otorga la calificación de derecho a algo que, en realidad, es un atentado contra el derecho fundamental a la vida, pervierte el elemental orden de racionalidad que se encuentra en la base de su propia legitimidad". "El derecho a la vida no es una concesión del Estado, es un derecho anterior al Estado mismo y este tiene siempre la obligación de tutelarlo. Tampoco tiene el Estado autoridad para establecer un plazo, dentro de cuyos límites la práctica del aborto dejaría de ser un crimen".

 

La declaración repasa cuestiones concretas que introduce la ley:

Plazos arbitrarios: Los obispos se preguntan "¿Por qué durante las catorce primeras semanas «prevalece el derecho de autodeterminación de las mujeres» y el aborto puede ser realizado por simple petición de la gestante? ¿Por qué se establece un segundo plazo, hasta la semana vigésimo segunda, durante el cual será preciso aducir indicaciones supuestamente médicas?

Niñas de 16 años: Sobre las menores afirman que "las dolorosas secuelas del aborto se intensifican en las personas que no han alcanzado todavía la madurez personal. Facilitar a las adolescentes la decisión de abortar, marginando a sus padres de tal decisión, es propiciar su soledad e indefensión ante un hecho muy nocivo para su salud espiritual y su desarrollo humano. Este proyecto legal no manifiesta interés real por el bien de las mujeres tentadas de abortar y, en particular, de las más jóvenes. Se limita a tratar de despejarles el camino hacia el abismo moral y hacia el síndrome post-aborto.

 

Los padres, despojados de todo derecho: "Por otro lado, dicen, es llamativa la ausencia total de la figura del padre del niño que va aser abortado. ¿Por qué se le exime de toda responsabilidad y se le priva de todo derecho? No parece admisible que se margine a los padres en algo tan fundamental como es el nacimiento o la muerte de sus propios hijos".

 

Educación abortista: Denuncian "la injusticia de imponer una determinada educación moral sexual, que, además, por ser abortista y «de género», tampoco será eficaz ni como verdadera educación ni como camino de prevención del aborto"."El Estado no puede imponer ninguna moral a todos: ni una supuestamente mayoritaria, ni la católica, ni ninguna otra. Vulneraría los derechos de los padres y/o de la escuela libremente elegida por ellos según sus convicciones".

 

Los obispos concluyen calificando "el Anteproyecto presentado constituye un serio retroceso respecto de la actual legislación despenalizadora, ya de por sí injusta". Y afirman que "ningún católico coherente con su fe podrá aprobarla ni darle su voto, ni "tampoco debería hacerlo nadie que atienda a los justos imperativos de la razón".