Jueves 19/10/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Iglesia-Estado

En su libro “En defensa del Populismo”

Un ideólogo de Podemos pone a Hugo Chávez como ejemplo de gobernante populista “cristiano”

Carlos Fernández Liria arremetió en un manual de Educación para la Ciudadanía contra la Conferencia Episcopal, a la que acusa de perder los papeles “cada vez que siente amenazada una micra de su poder político”

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Uno de los más destacados ideólogos de Podemos, Carlos Fernández Liria, profesor de filosofía de la Complutense, aborda en su último libro, “En defensa del populismo”, presentado por Pablo Iglesias, las relaciones entre política y cristianismo. En un capítulo titulado “Razón y cristianismo” hace una alabanza sin medida a la teología marxista de la liberación y a Hugo Chávez le menciona como ejemplo de gobernante populista cristiano.

Carlos Fernández Liria, uno de los ideólogos de Podemos. Carlos Fernández Liria, uno de los ideólogos de Podemos.

Carlos Fernández Liria es además uno de los autores del manual de la asignatura Educación para la Ciudadanía editado por Akal, titulado “Educación para la ciudadanía. Democracia, capitalismo y Estado de Derecho”. Un manual que levantó una amplia polémica en su día por sus afirmaciones ideológicas. Los otros autores son: Pedro Fernandez Liria y Luis Alegre Zahonero, Secretario General de Podemos de la Comunidad de Madrid y, según La Otra Crónica de El Mundo, uno de los 50 homosexuales más influyentes de España.

En la segunda edición de este manual para Educación para la Ciudadanía, los autores han incluido un prólogo titulado “Nota de los autores sobre el papel de los medios de comunicación en la polémica en torno a la asignatura de Educación para la Ciudadanía y este libro en particular”.

En este prólogo se dice al principio que “sobre la primera edición de este libro, se ha mentido tanto en los medios de comunicación españoles que conviene hacer algunas aclaraciones que dejen las cosas en su sitio”.

Educación para la Ciudadanía 

Una de las aclaraciones está destinada a los obispos. En un largo párrafo, los autores, señalan que “el ruido que han metido los obispos en relación con esta asignatura ha sido tan aparatoso, que el espejismo estaba servido en bandeja. En este país tenemos la desgracia de padecer una derecha pre-civilizada, pre-moderna, pre-ilustrada, aliada de los sectores más reaccionarios de la Iglesia católica, una Iglesia a cuyos dirigentes solo hemos visto movilizarse en contra de los derechos de los homosexuales, de las mujeres y, en general, en contra de todo lo que les suene a Derecho”.

Aclaran, para que sus lectores no se lleven a engaño, que “nos referimos, claro está, a la misma jerarquía eclesiástica que combatió en Latinoamérica a la Teología de la Liberación, y que en España está empeñada en ‘limpiar la casa del Señor’, cerrando parroquias comprometidas con la causa de los pobres, como la de Enrique de Castro en el barrio madrileño de Vallecas. Así pues, tampoco resulta sorprendente la furiosa reacción de la Conferencia Episcopal contra cualquier propuesta que incorpore, aunque sólo sea en el título, la palabra ‘ciudadanía’”.

Descalifica a la CONCAPA

No contentos con la anterior descripción, dicen lo siguiente de los obispos: “En esta ocasión se han comportado como auténticos Príncipes de las Tinieblas, como si la mera palabra ‘ciudadanía’ les produjera el mismo efecto que la luz del sol al conde Drácula. La jerarquía de la Iglesia pierde los papeles cada vez que siente amenazada una micra de su poder político”.

Y añade: “Así pues, es normal que hayan reaccionado con virulencia contra una asignatura que pretende transmitir unos valores distintos a los que ellos inculcan en la asignatura de Religión. La hipocresía de los obispos y de organizaciones como la Confederación Católica de Padres (Concapa) al acusar al Estado de adoctrinamiento ha sido repugnante, cuando no surrealista, teniendo en cuenta lo contenta que estuvo la Iglesia de monopolizar el adoctrinamiento fascista, machista, homófobo y clasista durante cuarenta años de franquismo, y lo contenta que está ahora de valerse de fondos públicos para el lavado de cerebro de los niños en sus centros concertados y, en general, en la asignatura de Religión”.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·