Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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"En la relación entre el esposo y la esposa el respeto ha de orientar la atracción mutua", recuerda Martínez Sistach

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En su carta dominical, sobre 'La violencia contra las mujeres', monseñor Martínez Sistach recuerda las palabras de Benedicto XVI, con motivo del veinte aniversario de la carta apostólica de Juan Pablo II sobre la dignidad de la mujer, en las que afirma “el compromiso urgente de los cristianos para que se conviertan en todas partes del mundo en los promotores de una cultura que reconozca a la mujer, en el derecho y en la realidad de los hechos, la dignidad que le es propia”. “La unidad-dualidad del hombre y de la mujer, añade Sistach citando a Benedicto XVI,- tiene su fundamento en la dignidad de toda persona, creada a imagen y semejanza de Dios, que ‘los creó hombre y mujer’, como afirma el libro del Génesis”. La violencia doméstica contradice el respeto que merece cada persona y la íntima comunidad de vida y de amor que es el matrimonio, fundamento de la familia. El respeto ha de estar muy presente en cada una de las relaciones familiares. En la relación entre el esposo y la esposa el respeto ha de orientar la atracción mutua y sustituir la pasión egoísta por la capacidad de diálogo y de comprensión. Este respeto ha de incluir los aspectos corporales y los de la personalidad del otro cónyuge, ha de acoger su potencialidad procreadora sin intentar gozar de la sexualidad al margen del amor auténtico y del bien del otro, concluye el arzobispo de Barcelona.