Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Diócesis

“La mayoría de las veces se vuelve de vacaciones más cansado”, al no dar con la clave del descanso, según el obispo de Castellón

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

“La mayoría de las veces se vuelve de vacaciones más cansado que cuando éstas se iniciaron. Y esto ocurre porque no se ha dado con la clave del descanso”, afirma el obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente. El prelado considera que “los caminos que se eligen muchas veces, no llevan al reposo porque son equivocados”.

 

En su última carta pastoral, Casimiro López señala que las vacaciones son “un tiempo privilegiado para favorecer el descanso físico, pero también para la restauración interior: nuestro espíritu pide una renovación permanente”. Y añade que “las necesidades del espíritu no se cubren con una jornada llena de actividades superficiales”.

El prelado afirma que las vacaciones también sirven “para curar las heridas físicas y espirituales que el camino ha provocado durante el año. Las condiciones habituales de vida, a veces frenéticas, nos dejan poco espacio para el silencio, para la reflexión, para el contacto con la naturaleza, para el cultivo de la relación entre los esposos, en la misma familia y con los amigos”. Y considera que en verano “se puede dedicar más tiempo a la oración, a la lectura y a la meditación sobre el sentido profundo de la vida”.

Finalmente, explica que “en contacto con la naturaleza, la persona recobra su justa dimensión, se redescubre criatura, pequeña pero al mismo tiempo única, ‘capaz de Dios’, porque interiormente está abierta al Infinito”. Y concluye: “Sin serenidad en el espíritu no puede haber descanso”.