Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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Diócesis

85 sacerdotes guipuzcoanos hacen caso omiso a Uriarte y rechazan a Munilla como obispo de San Sebastián

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"Es vuestro legítimo pastor, así lo reconoceré públicamente, y así os pido que lo reconozcaís todos los presbíteros religiosos y laicos de Guipúzcoa". Fueron las palabras de Juan María Uriarte tras conocerse el nombramiento de José Ignacio Munilla como nuevo obispo de San Sebastián. Haciendo caso omiso de las palabras del todavía administrador apostólico, 85 de los 279 curas de la diócesis difundieron este martes un manifiesto en contra de su nuevo obispo.

Aunque la diócesis de San Sebastián, según datos de la Conferencia Episcopal, está formada por 221 parroquias y 279 sacerdotes, el comunicado contra Munilla dice contar con el "77% de los párrocos de Guipúzcoa". En el texto consideran que Monseñor Munilla, "no es en modo alguno la persona idónea para desempeñar el cargo asignado".

En concreto, 85 curas transmiten su "dolor y profunda inquietud" con la "intencionalidad y el procedimiento seguidos" en el nuevo nombramiento y perciben esta designación como "una clara desautorización" de la vida eclesial de la diócesis guipuzcoana y como una iniciativa destinada a "variar su rumbo".

Los firmantes manifiestan su "disconformidad y desaprobación" por el nombramiento y "lamentan y deploran" que esta decisión "no haya respetado el sentir" de la Iglesia Diocesana y sus organismos pastorales.

 

Además, afirman que Munilla cuenta con "una trayectoria pastoral profundamente marcada por la desafección y falta de comunión con las líneas diocesanas".

En resumen, un pulso en toda regla a la Santa Sede y un ejercicio de oídos sordos a la declaración de Juan María Uriarte el pasado 21 de noviembre.

En su mensaje, Uriarte describe a José Ignacio Munilla como un obispo con "buena salud, gran capacidad de trabajo, recia espiritualidad y notable vigor apostólico".

Recuerda que "el Concilio Vaticano II afirma que todo obispo al que se le encomienda una diócesis lo hace bajo la autoridad del Papa, que "la ley universal de la Iglesia roconoce al papa la autoridad de nombrar libremente a los obipos" y que "como consecuencia, el nuevo obispo nombrado para nuestra diócesis será desde el momento en el que inicie su ministerio entre nosotros, el 9 de enero de 2010, vuestro legítimo pastor, así lo reconoceré públicamente, y así os pido lo reconozcaís todos los presbíteros religiosos y laicos de Guipúzcoa", afirma, adelantándose a un posible comunicado como el difundido este martes.

Uriarte insiste en que "todo obispo ha de consagrarse abnegadamente a favorecer en su diócesis la unidad o comunión interna, que recíprocamente debe ser secundada y cultivada por todas las personas y grupos a ella vinculados".

"Nunca es fácil la comunión de todos con el obispo, concluye, pero la comunión es elemento esencial e irrenunciable de nuestra adesión eclesial. Por eso habremos de cultivarla y expresarla todos, en medio de las dificultades, con una fe adulta impregnada de amor eclesial".