Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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Diócesis

Osoro agradece al Papa su enseñanza del `arte de vivir´ con sinceridad, paz y alegría a los hombres de nuestro tiempo

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El arzobispo de Valencia dirige su carta semanal al Papa: "Nos has regalado a la Iglesia y a toda la humanidad, le dice, con tu manera de vivir y de decir muchas cosas, pero especialmente nos estás enseñando `el arte de vivir´", que es "más necesario que nunca anunciarlo y proponerlo, con sinceridad, paz y alegría a los hombres y las mujeres de nuestro tiempo".

Osoro agradece a Benedicto XVI sus cinco años de pontificado y, después de señalar que serían "innumerables" los motivos para darle las gracias, resume todos ellos en uno: "eres fundamento de la Iglesia y así te sentimos, nos das seguridad".

En su carta, monseñor Osoro se refiere a los intentos de quienes "pretenden oscurecer la verdad con relativismos" y asegura que es en esta situación cuando "tiene una importancia capital situar en estrecha relación caridad y verdad", en referencia a la encíclica de Benedicto XVI Cáritas in veritate.

"Qué bien has sabido decirnos, Santo Padre, que la verdad nos rescata de las opiniones y de las sensaciones subjetivas y nos permite llegar más allá de cualquier determinación cultural e histórica", añade el arzobispo de Valencia que asegura que "un cristianismo de caridad sin verdad es una reserva de buenos sentimientos, quizá provechosa para la convivencia social, pero marginal". Por ello, apremia el arzobispo a los fieles de la diócesis a que "hemos de saber responder a esta dinámica de caridad recibida y ofrecida".

En otro pasaje de su carta, el Arzobispo se dirige a Benedicto XVI para expresarle "con qué claridad nos has hablado, Santo Padre, cuando con gran determinación, nos dices que en estos tiempos en que vivimos el primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad" Por ello "defendemos con tanta fuerza el respeto a la vida" y la apertura a la vida "está en el centro del verdadero amor al prójimo y del auténtico desarrollo de la persona humana". En cambio, "no hay amor verdadero cuando nos cerramos o matamos a la vida".