Sábado 19/08/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Diócesis

El Carmelo de León cumple 50 años con tres novicias jóvenes y bien preparadas que se suman a la regla de Santa Teresa de Ávila

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El obispo monseñor Julián López Martín presidirá la Acción de Gracias por estas bodas de oro de un pequeño Monasterio de la Santísima Trinidad y de la Virgen del Carmen donde tres chicas jóvenes disciernen su vocación junto con otras 14 hermanas.

Nacieron coincidiendo con la celebración del Concilio Vaticano II y los muros de su monasterio celebran este año las bodas de oro. Surgidas de las Carmelitas Descalzas de Ciudad Rodrigo y financiada la construcción por dos sobrinas de una de las religiosas, el 24 de agosto de 1962 se iniciaban las obras del que se convertiría, el 6 de junio de 1963 en el Monasterio de la Santísima Trinidad y de la Virgen del Carmen.

Precisamente la devoción a la Santísima Trinidad había sido uno de los requisitos que habían solicitado las benefactoras que levantaron este sencillo convento en la carretera que une León con Asturias. Cinco religiosas salmantinas llegaron para poner en marcha este centro inaugurado con Misa Solemne presidida por el entonces obispo, monseñor Luis Almarcha. Cuando ya se despidieron de los acompañantes, dijo el obispo: "Ahora, que salgan todos y yo el último, pues se va a cerrar la clausura y aquí ya no puede entrar nadie, ni el diablo".

Ahora esta comunidad que sigue la misma regla que dejó establecida Santa Teresa de Ávila en la fundación del Carmelo, está compuesta por 17 religiosas. Tres de ellas son novicias muy jóvenes pero bien preparadas, que han decidido escuchar la llamada de su vocación y entregar su vida a Cristo, a pesar de que han encontrado no pocas dificultades al tratar de hacer comprender su decisión a muchas personas de su entorno.

"Actualmente somos en esta Comunidad 17 Hermanas, reunidas de diferentes localidades españolas y del extranjero: León, Asturias, Galicia, País Vasco, Extremadura, La Rioja, Madrid, Valladolid, Toledo y ¡hasta de Chile! El Espíritu Santo nos ha convocado para vivir una gozaosa experiencia de hermandad en Cristo, 'solas con Él solo', donde 'todas se han de amar, todas se han dequerer, todas se han de ayudar'", explican estas religiosas.

Dedican su vida a la oración, al trabajo en la comunidad y a elaborar algunas artesanías que después comercializan, como rosarios o recuerdos para bodas y bautizos.

“Somos
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·