Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Diócesis

Los ataques contra veinte iglesias de Barcelona no provocan condenas políticas. El arzobispado lamenta estas actuaciones

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Las pintadas en las fachadas y bloqueos de puertas en 20 iglesias de Barcelona no han tenido apenas eco en ámbitos políticos. El ayuntamiento aseguró a RC que ningún otro periodista había pedido la valoración del alcalde sobre los ataques. El arzobispado ha reclamado "el derecho a la libertad religiosa y culto de los ciudadanos".

El Grupo denominado 'La Gallinaire' se empleó a fondo contra 20 iglesias de Barcelona la madrugada del domingo. Los feligreses que acudieron a la Misa dominical se encontraron con pintadas ofensivas, cerraduras selladas y bombas fétidas en las puertas de sus parroquias. Los responsable de los actos vandálicos desvelaron en un comunicado su intención de evitar que se celebrara Misa en las parroquias atacadas.

El arzobispado barcelonés lamentó "profundamente estas actuaciones" y manifestó que "el derecho a la libertad religiosa y de culto de los ciudadanos es un derecho fundamental reconocido en la Constitución española y que el respeto y la defensa del ejercicio de este derecho es un elemento integrante de una sociedad auténticamente democrática". Aunque la diócesis no ha denunciado los hechos, los Mossos d'Esquadra iniciaron el domingo una investigación de la que no ha trascendido ningún resultado hasta el momento.

Por su parte, el observatorio Antidifamación Religiosa (OADIR) instó ayer a las autoridades públicas a que "inicien una investigación y promuevan en Barcelona una buena imagen de la Iglesia" y pidió al Ayuntamiento de Barcelona "que apruebe una moción de condena de los actos acaecidos y le expresen a estos sacerdotes su más sincero apoyo y cercanía".

Los actos vandálicos del domingo coincidían con el centenario de la conocida como Semana Trágica de Barcelona. El comunicado de 'La Gallinaire' recordaba el espíritu de ese 26 de julio de 1909 en el que, tras la decisión del Gobierno de enviar a los reservistas a combatir al norte de Marruecos, cerca de 80 edificios religiosos fueron incendiados. El balance de aquella semana fue de 113 muertos, 341 heridos y más de mil encarcelados (Foto: El Periodico de Catalunya).