Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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Diócesis

Ante el congreso mundial del aborto Asenjo moviliza a los católicos para sensibilizar sobre este “crimen abominable”

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Ante la celebración del Congreso Mundial del aborto en Sevilla, Asenjo ha escrito una una carta en la que anima a todos los católicos, familias, hermandades, religiosas, parroquias, y movimientos a que aprovechen la ocasión para rezar y sensibilizar sobre el drama del aborto que califica como un "crimen abominable".

Asenjo recuerda que el congreso que se celebra en Sevilla entre los días 21 y 23 de octubre, "financiado por instituciones públicas de la capital y la región" tiene la finalidad "de compartir información, experiencias y nuevas técnicas para mejorar la calidad de las prácticas abortivas".

Y anima a que "tratemos de sensibilizar a nuestros conciudadanos, muchos de los cuales aceptan casi sin pestañear la realidad del aborto en nombre del progreso y de la libertad de la mujer".

"Os invito a todos, añade, a difundir en vuestros ambientes, en vuestros hogares, en vuestros lugares de trabajo y en cualquier oportunidad, también en la catequesis y en la formación religiosa escolar, el Evangelio de la Vida, es decir, el valor sagrado de toda vida humana desde la fecundación hasta su ocaso natural, de modo que paulatinamente vayamos sustituyendo la mentalidad abortista y la “cultura de la muerte” por una cultura que acoja y promueva la vida".

Concluye su carta animando a todos los fieles católicos sevillanos a "rezar". Sugiere a los sacerdotes "que en los días de la celebración del congreso tengan en cuenta esta intención en las preces de los fieles de la Santa Misa y en el rezo del Rosario en las parroquias, y que incluso programen algún acto especial de oración ante el Santísimo por esta causa. Lo pido también a las contemplativas, a las Hermandades en sus cultos y a los grupos y movimientos apostólicos. En todos los casos se puede concluir la oración con la bellísima plegaria a la Santísima Virgen que escribiera el Papa Juan Pablo II como colofón de la citada encíclica", concluye.