Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Crónica de Roma

Una velada de oración juvenil en el Circo de Roma

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

La juventud sigue dando sorpresas. Mañana y pasado, miles de chicos y chicas italianos se congregarán en el Circo Máximo para pasar la noche velando hasta el amanecer. Se trata de la tercera edición de la Asamblea Eucarística Nacional, el encuentro de oración y adoración eucarística animada por los jóvenes en este espléndido escenario.

La iniciativa, denominada “Mani per pregare, mani per operare” (Manos para rezar, manos para obrar), comenzará con la celebración eucarística a las 20,00 del sábado, día 27. Acto seguido se iniciará la vela de oración, que se prolongará hasta las seis de la mañana del domingo, con las primeras luces del alba en Roma. Participarán unas 100 asociaciones -entre parroquias, grupos de oración y de voluntariado- tanto cristianas como no cristianas.

Según los organizadores, será una oportunidad para que las asociaciones y onlus (organizaciones no lucrativas de utilidad social) presentes en el territorio romano y en otras ciudades italianas y países se confronten.

Además de participar en la adoración eucarística, los jóvenes que lo deseen podrán acudir a las diferentes “tiendas” instaladas en el perímetro del Circo Máximo, en las que habrá sacerdotes para administrar el sacramento de la Penitencia. En la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en agosto de 2000 en la Ciudad Eterna, hubo misas internacionales y cientos de sacerdotes de todo el mundo se turnaron noche y día para confesar en el circo romano.

En la edición de 2009 hay una novedad: está previsto un momento de animación rico y sugestivo. Entre las 9 y las 12 del domingo, 28 de junio, los jóvenes serán entretenidos con juegos y números de circo hasta el momento del Angelus con Benedicto XVI. Según los organizadores, la presencia, este año, de veinte jóvenes cantantes empeñados en la música cristiana, supone una novedad para la ciudad de Roma.

Iniciativas de este tipo ponen al descubierto el “rostro interior” de los jóvenes, que una sociedad secularizada como la actual hace prácticamente imperceptible e inexistente.

Por Alfonso Bailly-Bailliére