Jueves 24/08/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Por Mercedes De la Torre

La luna de miel del primer año de Francisco

Han pasado sólo 365 días desde que Jorge Mario Bergoglio presidió la Misa de inicio de su ministerio petrino el 19 de marzo en la solemnidad de San José.

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Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Este primer año de Pontificado ha gozado de la aprobación por la mayoría de los medios de comunicación internacionales, fenómeno que muchos califican como “la luna de miel” del Papa Francisco.


Sin embargo, no es un secreto que el Papa se ha encontrado durante estos primeros doce meses con “resistencias” por parte de algunas personas que trabajan dentro de los muros vaticanos.


En algunos casos se ha tratado simplemente de personas que tienen reacciones de “sorpresa” debido a las novedades que ha implementado el primer Papa latinoamericano. Por ejemplo,  a causa de su personalidad ha decidido vivir en la Casa Santa Marta y no aislado en el departamento papal del Palacio Apostólico por lo que implica un cambio de mentalidad, cambio de rutinas y cuestiones logísticas.


Asimismo, gracias a su experiencia pastoral, el Papa Francisco busca el contacto cercano con la gente -también durante las audiencias generales en la Plaza de San Pedro en donde ha bajado del papa móvil en ocasiones para saludar a alguna persona- y esto genera una mayor atención por parte de la seguridad y un modo diferente de cubrirlo también mediáticamente.


Por otro lado, el Papa Francisco no sólo se ha topado con este tipo de “resistencias”. Como por ejemplo, su opción preferencial por los pobres, su constante llamado a la austeridad y sus decisiones personales para vivir con mayor sencillez y pobreza no han sido apreciados por todos los miembros de la Curia Romana, que impulsa también la actual Reforma económica de la Santa Sede.


A pesar de ello, el balance de este primer año es positivo al interior y exterior de la Iglesia: lo comprueban los numerosos testimonios de las personas que se han confesado después de haber estado lejos de la Iglesia por muchos años. Muchos coinciden que se han acercado al sacramento de la reconciliación tras haber escuchado al Papa Francisco con su mensaje evangélico de Misericordia.


Además, en sólo un año ha incluído al magisterio pontificio dos valiosos documentos: la encíclica Lumen Fidei (La luz de la Fe) y la exhortación apostólica Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio). Así como también ha convocado dos asambleas sinodales para enfrentar la cuestión de la pastoral familiar que se llevarán a cabo en 2014 y 2015.



@mercedesdelat


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