Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Crónica de Roma

Los gendarmes vaticanos tratarán de tapar todos los “espacios” alrededor del Papa

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Tras el incidente de la Misa del Gallo, que quedó en un susto pero pudo tener serias consecuencias para el Papa, los gendarmes vaticanos reflexionan sobre cómo garantizar mejor la incolumidad del Pontífice.

El domingo pasado, durante la visita del Papa en el barrio romano de Trastevere, donde almorzó con 150 pobres, la seguridad vaticana e italiana formó un fuerte cordón alrededor del Santo Padre, pero sin llamar excesivamente la atención.

Aunque en algunos periódicos italianos se publicó la noticia de que el responsable del cuerpo de seguridad vaticana, Domenico Giani, exigió tras el incidente de la Misa del Gallo un aumento de efectivos, esta idea no parece tener razón de ser dado que hace tan solo dos meses juraron 30 nuevos reclutas, alcanzado actualmente la cifra de 160 gendarmes.

Lo que sí parece claro es que a partir de ahora, en cada encuentro multitudinario del Papa con los fieles, tanto dentro como fuera del Vaticano, un mayor número de gendarmes –de entre los 160 de la actual plantilla– tratarán de “tapar” todos los espacios posibles alrededor de Benedicto XVI para evitar sorpresas y que nadie se salga del recinto en el que debe seguir la ceremonia.

Junto al cuerpo de la Guardia Suiza Pontificia, formado por 110 soldados, los hombres de la gendarmería vaticana, que velan también por la seguridad del Papa, son ex agentes de policía, ex carabineros y ex policías tributarios, y realizan todas las funciones propias de la policía. Acompañan al Santo Padre en sus viajes fuera de Roma. Cuentan con dos grupos anti-terrorismo y, desde 2008, forman parte de la Interpol, la mayor organización internacional de policía.

Por lo que respecta al cardenal Roger Etchegaray, de 87 años, que se cayó durante el incidente de la Misa del Gallo al encontrarse muy cerca del Papa, el domingo por la mañana fue operado de arto-prótesis total de la cadera, con resultado satisfactorio, y su estado de salud es bueno. Se espera que dentro de pocos días pueda abandonar el Policlínico Gemelli de Roma y regresar a su casa.

 

Alfonso Bailly-Bailliére